Breadcrumb
Jack Draper, ¿un peligro auténtico para Nadal en el Open de Australia 2023?
Analizamos en profundidad el estilo de juego, potencial y trayectoria de este joven británico que será el primer contrincante de Nadal en el Open de Australia 2023.
Escepticismo, desconocimiento, respeto o miedo conforman la mezcolanza de sensaciones que se respira entre muchos aficionados respecto a Jack Draper, el primer contrincante de Rafael Nadal en el Open de Australia 2023. Mientras unos destacan la peligrosidad de uno de los mejores tenistas jóvenes del momento y que está ya ubicado en el top-40, otros infravaloran sus capacidades y consideran inviable que pueda poner en aprietos a Rafa. Como todo lo que rodea al español, las posiciones extremas abundan, con personas que se alarman ante la amenaza que supone el británico para el balear y otras que, quizá por desconocimiento, banalizan su impacto. Conviene repasar a fondo la trayectoria de este joven que lleva poco tiempo en la élite, pero que ha dejado ya su huella y, sobre todo, apunta a hacer cosas importantes a corto y medio plazo.
Una fecha marca la carrera de Draper: 28 de junio de 2021. Ese día, el británico pisaba la pista central del All England Lawn Tennis Club para enfrentarse a Novak Djokovic y una pregunta recorría la mente de todos los aficionados: ¿Quién es Jack Draper? Tardamos poco en adivinarlo, lo necesario para que el joven nacido en Sutton se hiciera con la primera manga y mostrara al mundo sus credenciales de estrella en ciernes, ésas que debieron ver en él desde la prestigiosa agencia de representación IMG, que suele tener mucho tino a la hora de escoger diamantes en bruto a los que ir puliendo durante las primeras etapas de su carrera. Apenas un mes y medio antes de ese señalado día, Jack se batía el cobre en el circuito ITF, tratando de labrarse un hueco en el top-200 y confirmar el enorme potencial que se le intuía desde que era un junior.
Ha ganado a jugadores como Aliassime, Fritz o Tsitsipas
Su irrupción en la élite fue progresiva, necesitando más tiempo que otros para amoldarse a los rigores físicos y mentales que exige el profesionalismo y tardando en encontrar la manera de apaciguar ese caudal inagotable de tenis ofensivo que, en muchas ocasiones, le causaba malas pasadas provocando que hiciera demasiados errores no forzados. Su condición de zurdo y habilidad innata para imprimir efectos a la pelota y desempeñarse muy bien desde el fondo de pista, no es incompatible con esa vocación ofensiva que se aprecia en sus movimientos por la pista. La experiencia ante Djokovic le sirvió de lanzadera para progresar en el ATP Challenger Tour, algo que se había visto frenado en 2020 y 2021 por la pandemia, y presentarse a 2022 dispuesto a reventar todos los pronósticos. Y lo hizo.
Arrancó el año en el puesto 265 del ranking ATP y lo terminó como 40 del mundo, merced a una evolución integral en su tenis, físico y mentalidad. Nacido para jugar sobre hierba, se siente muy cómodo en pistas rápidas, donde puede dar rienda suelta a su capacidad para meterse en pista, subir a la red y buscar tiros ganadores, pero también tiene el talento para remar de fondo de pista y mover muy bien la mano con su drive, imprimiendo mucho peso a la pelota. Ganador de cuatro eventos de categoría Challenger, rompió moldes en Eastbourne, metiéndose en semifinales, y a partir de ahí voló por los grandes eventos del circuito ATP, cosechando triunfos ante jugadores del nivel de Fritz, Schwartzman, Tsitsipas o Aliassime.
Entre sus debes, se encuentra que tiende aún a la dispersión en algunos momentos, sufriendo para mantener el rigor táctico y la concentración durante mucho tiempo. Esto puede ser letal para él en su duelo contra Nadal, que habrá de encontrar un buen equilibrio entre agresividad y consistencia, impidiendo que Jack juegue cómodo dentro de pista, pero regalándole muy pocos puntos. Su inicio de 2023 no ha sido malo, con cuatro victorias y dos derrotas, siendo capaz de ganar a gente como Paul o Khachanov.
No tendrá nada que perder el bueno de Jack Draper ante Rafa, pisará por primera vez la Rod Laver Arena y carece de puntos que defender en el primer Grand Slam del año, por lo que debería jugar muy suelto. Si encuentra la inspiración puede ser un peligro y no sería raro que pudiera hacerse con algún set, aunque ganar al mejor de cinco mangas a Rafael Nadal en una cita como el Open de Australia 2023 puede ser una cima muy ambiciosa. Tiene el talento y el nivel para optar a ello; quizá le falte la experiencia, físico y mentalidad necesarias.