Rafa Nadal afrontaba el partido ante Alex de Miñaur sabiendo que España ya estaba eliminada de la United Cup sucediese lo que sucediese en esta serie ante Australia. No obstante, ninguno de los dos tenía en mente tomarse el partido como un entrenamiento y ambos mostraron ganas de ganar e intensidad desde el minuto uno, dejando una imagen magnífica en la que solo faltó que hubiese algo en juego. Finalmente, fue De Miñaur el que consiguió llevarse el gato al agua en un partido que realmente pudieron llevarse ambos (4-6, 6-1 y 7-5).
El encuentro empezó como se esperaba, con De Miñaur llevado en volandas por el público y siendo el jugador que más proponía en los primeros compases, pero Rafa también mandaba un aviso en forma de 0-30 en el primer turno de servicio del australiano que solventó con buenos servicios. En estos momentos el español no quería entrar en largos peloteos y buscaba acortar los puntos, algo que el jugador local trataba de evitar con su clásico estilo de contragolpe.
Tras estos juegos de tanteo llegó el primer break del encuentro, después de varios errores del balear, incluida la única doble falta que cometió en todo el set, y también el acierto en los restos por parte de De Miñaur, profundos y buscando que Rafa tuviese que retroceder metros.
CAMBIO TRAS EL BREAK
Esta rotura (3-2) hacía presagiar que el encuentro iba a ser complicado para Nadal, pero desde que encajó el break elevó su nivel para devolverle el quiebre inmediatamente y después hacerle otro más en un juego que dominaba el australiano por 40-0. Rafa, como tantas veces ha hecho en su carrera, le daba la vuelta al set en cuestión de minutos desplegando un gran tenis ofensivo y desesperando a De Miñaur, que intentaba subir a la red en busca de cambiar el rumbo del partido y veía como el balear lograba pasarlo en la mayoría de las ocasiones.
Poco o nada cambió al inicio de la segunda manga, ya que Nadal consiguió un break nada más comenzar y lograba ir con viento a favor desde el inicio del set. A pesar de este parcial de 5-0 no se iba a rendir De Miñaur, que no estaba dispuesto a que se le escapara el encuentro en un abrir y cerrar de ojos y trataba de reengancharse antes de que fuese tarde, algo que logró al conseguir el contrabreak en el juego más largo del partido hasta el momento.
Esta situación despertó al australiano y a la grada, que se volcaron con De Miñaur para ayudarle a lograr un parcial de 6-0 después de unos juegos disputadísimos donde se vieron puntos espectaculares, con larguísimos peloteos y un De Miñaur que era capaz de devolver todos los ataques del español. Ahora era Rafa el que parecía estar fuera del partido al ser incapaz de encontrar huecos por donde desarbolar al joven nacido en Sidney. 6-1 y al set definitivo, difícil de creer viendo como arrancó el set para el tenista aussie.
ENERGÍAS RENOVADAS
Si en el segundo set fue De Miñaur el que tuvo que subir su nivel, en esta ocasión le tocaba a Nadal volver a la versión que ofreció a finales del primer set. El español apostaba por bajar la velocidad de pelota para impedir que su rival aprovechase su fuerza para contragolpear y comenzó a funcionarle, pues no tardaría en encontrar cuatro oportunidades de quiebre que se terminaron esfumando por los buenos servicios conectados por el aussie.
Se iba a arrepentir Rafa de no haber aprovechado esas oportunidades, ya que De Miñaur sí que lo conseguiría en el quinto juego del set, donde como bien dijo el español tras su paso por la silla, la confianza con la que estaban jugando uno y otro eran completamente diferentes y se notaba en cada momento importante. Al australiano le estaba entrando todo y era capaz de contrarrestar cada uno de los ataques que intentaba el balear.
No obstante, si hay algo que no está en el diccionario de Nadal es la palabra rendirse, aunque apenas hubiese cosas en juego. Con 3-2 y 30-0 en el marcador Rafa firmó el punto del partido y le dio la confianza necesaria para devolverle el break y volver a dar un cambio de guion a un partido al que no le faltaba de nada.
Tras esto, ambos se fueron agarrando a su servicio, algo raro por la forma en la que estaba yendo el partido, pero fundamental para intentar aprovechar alguna oportunidad. Ahí, como estaba pasando en la mayoría de veces durante el choque volvió a ser De Miñaur el que estuvo acertado en el momento importates y después de haber gestionado bien un 30 iguales con su servicio en el décimo juego del partido, logró el break en blanco para poner el 6-5 y sacar para llevarse el encuentro, algo que también consiguió hacer en blanco.

