Durante el ASICS Tennis Summit celebrado en Marbella el pasado puente de diciembre, la marca japonesa invitaba al propio Novak Djokovic al escenario para explicar detalladamente los distintos pasos del laborioso proceso que habían compartido hasta llegar al resultado final: las ASICS Court FF 3 con las que veremos al serbio la próxima temporada. Desde análisis de cientos de partidos de Novak, hasta el estudio preciso del más mínimo detalle desde el Instituto de Ciencias Deportivas de ASICS situado en Kobe, Japón, todo para cumplir de la manera más cercana a la perfección con las zapatillas que necesita Novak para sentirse libre en pista.
Todo ello sometido a la expresión kaizen, término que defiende la marca y que también se extiende a la filosofía de Djokovic. La palabra japonesa expresa un sistema de constante mejora centrado en los aspectos más pequeños, que, tanto en el tenis como en la vida, pueden tener un gran impacto en los resultados.
“Los resultados no han podido venir en un mejor momento. Quería terminar así el año para arrastrar ese momentum en el inicio de la próxima temporada. Estoy deseando que empiece ya con estas sensaciones positivas”, decía un Novak Djokovic que analizaba de manera realmente positiva este fin de año y que mostraba sus intenciones de cara al siguiente gran reto: el Open de Australia 2023.
El inicio de la aventura con Djokovic contrario al cambio
‘Si algo va bien, no lo cambies’. En el año 2020 iniciaba un camino al que Novak le costó empezar: “Al principio dije que no quería cambiar porque sentí que, cuando cambié de mi último patrocinador a ASICS, era como pasar a un coche deportivo. Me sentía más ligero en los pies, más flexibilidad y que podía cambiar de dirección más rápidamente. Ese zapato que usé durante varios años tenía todos esos componentes, así que cuando lo dijisteis no quería cambiar. Había tenido grandes resultados y por qué iba a cambiar”, explicaba Djokovic en Marbella.
“Entonces, me explicasteis las razones y, cuando le di una vuelta dije: ‘Vamos allá, a intentar hacer un zapato aún mejor’. Mi mentalidad de vida es que siempre hay algo que puedes mejorar. Me acuerdo del primer prototipo, las de color negro, en las que usasteis una tecnología completamente diferente, con unos calcetines de un material distinta que ayuda a sentirte todavía más cómodo en el zapato”. Tras esa primera toma de contacto y teniendo en cuenta las opiniones del tenista, ASICS trabajó durante meses de manera exhaustiva para avanzar en la creación de las nuevas zapatillas.

En busca del equilibrio
“Hubo algunos componentes que no me gustaron demasiado en ese primer prototipo. La suela era demasiado estable, así que dos años más tarde tenemos la versión final”, decía orgulloso el serbio. En marzo de 2022 le presentaron a Nole en Serbia el mismo zapato en diferentes versiones, con variaciones en la suela. Para conseguir ese equilibrio entre dos factores tan importantes para Novak, la estabilidad y la flexibilidad, ASICS ha optado por dividir la suela en tres partes, un movimiento totalmente innovador.
“Teníamos que asegurarnos de que se adaptara en todas las superficies. De pista dura a tierra batida hay muchas diferencias en la forma en la que te mueves, aunque a lo largo de los años he aprendido a deslizarme incluso en hierba. Es un movimiento que he desarrollado a lo largo de los años, desde que era joven. Esquiaba mucho de pequeño. La estabilidad y movilidad de los tobillos que adquirí en aquella época me ha ayudado bastante”.

“Deslizar en pista es algo automático para mí en la actualidad, pero esquiar ha ayudado bastante con ello. Mi padre era esquiador profesional y pasaba mucho tiempo en la montaña, incluso llegando a competir con 9/10 años. Ese fue un aspecto que me ayudó con la movilidad del tobillo. El segundo fue que jugué bastante en pistas con superficies irregulares, algo que sucedió de manera involuntaria. Necesitas entrenar esto para mejorar la adaptabilidad y la flexibilidad de tus articulaciones”, explicaba Nole.
División de la suela para la flexibilidad de Djokovic
Tras haber escogido uno de los múltiples modelos presentados en Serbia, ASICS continuó ahora centrado en la flexibilidad de la parte exterior de la zapatilla. Justo antes de que arrancara el Masters 1000 de Montecarlo, Novak se volvía a reunir con ASICS para evaluar los avances en el proceso: “La parte delantera de la suela es algo relevante para mí en el split step (pequeño salto que se realiza antes de que saque el rival), ya que tengo que apoyarme en ella. Por ello, fuimos en detalle y decidimos que debería subdividirse en dos partes. Necesito tener un buen agarre, particularmente sobre hierba y tierra batida. De esta forma consigo tener un movimiento más eficiente”, confesaba Djokovic.
Últimos toques
El encuentro más reciente se producía hace unas semanas mientras Novak preparaba las ATP Finals en Turín, con la versión definitiva de las ASICS Court FF 3 que portará el tenista serbio la próxima temporada de 2023. “Soy un perfeccionista con estas cosas. La nueva tela de los calcetines tiene más transpirabilidad, que es algo de lo que me quejaba con los anteriores. Cuando jugaba en Australia o en América, con altas temperaturas, tenía que cambiarme los calcetines en pista por el sudor. Trabajamos en esos detalles específicos. En la actualidad no hay mucho que quiera cambiar, lo que es magnífico”.

“He disfrutado realmente del proceso mayoritariamente. Las buenas cosas llevan su tiempo. Han pasado casi tres años desde la primera vez que hablamos sobre la creación de un nuevo zapato para el juego. Estoy muy orgulloso de la profesionalidad en casa paso del proceso”, concluía Novak, contento con el resultado final pese a ese primer rechazo al cambio y después de casi tres años de un proceso minucioso y cuidado hasta el último detalle para que se trate de un zapato completamente adaptado a Djokovic, su estilo de juego y movimientos específicos.

