Ana Salas: “Nos va a llevar un tiempo igualarnos con los hombres”

La directora del Open Ciudad de Valencia se sienta con Punto de Break para debatir sobre la repercusión que actualmente generan ambos circuitos profesionales.

Entrevista con Ana Salas en el Club de Tenis Valencia. Fuente: Punto de Break
Entrevista con Ana Salas en el Club de Tenis Valencia. Fuente: Punto de Break

Semana grande de tenis en la costa levantina con la celebración de la Copa Faulcombridge y el Open Ciudad de Valencia, dos torneos de máxima categoría para situar al Club de Tenis Valencia como una visita obligatoria en este mes de noviembre. Mientras que Pablo Andújar se estrena al frente del cuadro masculino, Ana Salas (Madrid, 1972) repite como directora del certamen femenino, una mujer feliz por ver el crecimiento del evento, aunque esto conlleve muchas más gestiones y responsabilidades.

Una temporada más, Punto de Break acude de manera presencial a este cita ilustre de nuestro calendario, así que a partir de hoy prometemos traeros una entrevista diaria con alguno/a de sus protagonistas. Si os parece, arrancamos con una charla de media hora con Ana Salas, rostro conocido en la actualidad por sus comentarios en Movistar, aunque pocos conocen su historia como jugadora profesional. Si a esto le sumamos el debate sobre la falta de atención que recibe el circuito WTA, nos queda una conversación deliciosa.

Sexta edición del torneo, segunda contigo de directora. La sensación es que esto no para de crecer.

Desde el momento en que llegué ya hubo crecimiento, ahí el torneo subió de 60K a 80K. Este año, además de añadir el torneo de chicos, el crecimiento ha pasado por convertirnos en un 80K+H, lo que supone dar más puntos, mejores condiciones y más calidad de jugadoras. También hemos crecido en comunicación y servicios, cosas que quizá no se ven tanto como un premio en metálico.

¿Qué supone compartir semana con los chicos?

Soy de las que piensan que el tenis femenino se potencia de la mano del masculino, sabemos que los chicos tienen más tirón y repercusión, además creo que será así por mucho tiempo, así que al tenis femenino le conviene hacer este tipo de semanas, como en los Grand Slam. Por supuesto que hay mucha gente que viene a ver un torneo femenino porque le gusta, pero también habrá otra que se lo encuentre y descubra que igual le gusta más que el masculino. Para nosotros supone más repercusión, queremos aprovecharnos de ese ruido que siempre hace un torneo ATP.

Para los que soñamos con ver el tenis femenino al mismo nivel que el masculino, ¿es una pelea perdida?

No es una pelea perdida o ganada, es simplemente lo que es. Hay menos mujeres jugando a tenis, históricamente empezamos mucho más tarde a practicar deporte, así que tenemos que agarrarnos a esa ventaja que el deporte masculino le lleva al femenino. Cada vez hay más mujeres que practican deporte de alta competición, pero todo es un proceso, nos va a llevar un tiempo hasta igualarnos con los hombres. Quizá en el futuro, pero de momento estamos en ese proceso, tampoco tenemos por qué reivindicar cosas que sobre el papel están claras: a día de hoy, el tenis masculino vende más que el femenino. Tenemos que ser inteligentes y estar de su lado para impulsarnos.

Garbiñe Muguruza denunció esta semana que todavía había machismo dentro del tenis profesional.

Hay mucho por hacer en el deporte, en general, pero considero que en el tenis no nos podemos quejar. Yo trabajé un tiempo en IBP por igualar los premios de torneos nacionales y enseguida se hizo, pese a haber muchas menos pruebas de mujeres que de hombres. En el tenis es donde no nos podemos quejar, pero está claro que todavía hay mucho por avanzar, sobre todo en el trato.

¿Por qué cuesta tanto vender el tenis femenino?

Un factor importante es la capacidad física de los hombres, eso hace que sus partidos sean más espectaculares, más artísticos o más bonitos, por eso se vende mejor. Si comparamos con lo que ha pasado en el fútbol, quizá hagan falta más recursos a nivel de comunicación, que se ponga más tenis femenino, que se vendan más los personajes que hay dentro del circuito, etc. Hay varios motivos, no es solo uno, pero vuelvo a lo de antes: es todo un proceso. No podemos esperar que el tenis femenino explote de la noche a la mañana, aunque si lo hacemos todos juntos sería mucho más fácil. Imagínate un torneo de maestros de hombres y mujeres en una misma semana, estoy segura de que la gente lo vería.

Hace poco leí a Dmitry Tursunov asegurar que el tenis femenino es un deporte de errores, imposible de ver en hombres. Incluso decía que muchas chicas ganaban dando solo el 50% de su esfuerzo, que no había competitividad.

No estoy nada de acuerdo, en hombres también hay jugadores que no dan el 100% o jugadores que cometen muchos errores. Es verdad que la tendencia actual es pegar desde atrás con golpes planos, aunque perfiles como Swiatek ayudan a cambiarlo. Esas declaraciones solo hacen que perjudicar al tenis femenino, o entrenadores que en redes sociales aseguran que el tenis femenino no tiene ningún interés. ¿Por qué dices esto? Igual para ti no lo tiene, pero para mucha gente sí, lo que tenemos que hacer es unirlo y potenciarlo.

Ahora que llevas tiempo trabajando en televisión, ¿hay machismo en los medios de comunicación?

En mi caso, trabajando en Movistar, siempre me he sentido valorada por mis compañeros, mientras que igual hubo otros hombres que no convencieron tanto y por eso ya no están. Siempre hay un poco de machismo, a lo largo de mi trayectoria lo he visto, pero la mayoría de las veces que ocurre no es de manera consciente, por eso no merece la pena rebotarse, simplemente hay que hacerlo saber con respeto, dándole calidad a tu trabajo para que éste hable por ti.

Escuchando a ciertas personas, parece un camino largo…

Las mujeres deberemos tener paciencia y cabeza, no ganamos nada con quejas o esa reivindicación constante que puede llegar a cansar, es mejor hacerlo saber siempre y seguir trabajando con humildad, demostrando que valemos. Hay muchas veces que la mujer reivindica pero luego no demuestra con su trabajo, no demuestra que está a la altura o que su trabajo pueda ser vendido igual.

Hablemos del torneo, ¿qué vínculo tienes con Valencia?

Pues es curioso, porque yo jugué la Copa Faulcombridge hace muchos años, cuando era de chicos y de chicas. Por supuesto que he venido mucho a jugar aquí, conozco a la gente que trabaja en este club desde siempre, aunque mi club de toda la vida es el Club de Tenis Chamartín.

Mucha gente no lo sabrá, pero tú fuiste jugadora.

Mi carrera fue muy peculiar, empecé muy tarde. Mi primer cuadro profesional lo jugué con 19 años, mi padre fue mi entrenador toda la vida y experimentaba un poco con los viajes. Jugué desde los 19 hasta los 27, edad con la que conseguí mi mejor ranking: 275º. Recuerdo que con 15 años le pedí a mi padre que me sacara del colegio porque lo que quería era jugar a tenis, cuando a esa edad ya teníamos a Jennifer Capriati siendo de las mejores del mundo, pero yo lo tenía claro. Mi intención era jugar hasta los 25 y luego estudiar una carrera.

¿Y tus padres aceptaron?

Sí, pero les dijeron de todo por hacerme caso. Eso sí, luego cumplí mi palabra, por eso luego terminé fundando Bepro, para ayudar a los deportistas a formarse aquí.

Ojalá te hubieran ayudado a ti en aquel momento.

Es cierto que no tenía recursos, mi padre me acompañaba en cada viaje, íbamos con una furgoneta en la que dormíamos porque no teníamos dinero. Estuvimos dos años recorriendo Europa, jugando ITF y haciendo noche en los campings del club. Para mí era una felicidad plena, aquello era mi sueño, hasta que mi padre tuvo que quedarse en casa para cuidar de mis otros hermanos y ahí empecé a viajar sola, hasta que enlacé mi carrera profesional WTA con el circuito senior +35, así que nunca he dejado de competir.

El tenista es feliz con una raqueta en la mano, incluso en las peores condiciones.

Yo siempre fui consciente de que ya iba tarde, había niñas mucho más jóvenes que yo, pero lo tenía clarísimo: el tenis era lo que más me gustaba. Quería probarme, ver hasta dónde podía llegar, todo lo que ganaba jugando equipos lo invertía en el circuito WTA, pero sin recursos y completamente sola. Por eso estoy tan orgullosa de mi ranking, aunque el que no entienda mucho creerá que ser 275º no vale nada. El tenis te obliga a ser humilde, es esa humildad de no saber dónde puedes llegar lo que te hace continuar. Hay gente que llega muy arriba y no encuentra esa felicidad.

Como senior has ganado 12 veces el ITF World Tennis Masters, ahí te vengaste de todo lo anterior.

Me gusta tanto jugar al tenis que es como una droga, no puedes dejar de competir. Cuando empecé a trabajar en la Federación de Tenis de Madrid quería seguir compitiendo, así que entré en el circuito Master, que es el circuito senior +35, pero lo hice teniendo todavía algo de ranking, ya que de los 30 a los 35 todavía estuve jugando algunos torneos ITF mientras entrenaba a otras jugadoras. Gracias a ese nivel que mantenía pude ganar muchas veces el campeonato mundial, tanto en +35, +40 y +45. Así hasta doce.

¡Incansable!

Es que me motiva muchísimo, para eso entreno cada día. Estos tres últimos años han sido caóticos por la pandemia, incluso tuve una lesión grave del cuello, pero ahora vuelvo a estar bien y el año que viene me veréis en Turquía en un nuevo campeonato del mundo. A por el 12+1.

¿Hasta cuánto te ves compitiendo?

Hay categoría +90… (risas)

De una forma u otra, siempre has estado ligada al tenis.

Ha sido todo natural, me han ido llamando de aquí, de la tele, he montado mi fundación para ayudar a todos los deportes, etc. De forma natural he seguido compitiendo, me encanta el tenis en todas las facetas pero ninguna es comparable a competir, aunque sea en un torneo Masters de amateurs. Será una tara que tengo, no lo sé, pero no es nada forzado que esté tan metida en numerosos ámbitos del tenis.

Para el que nos esté leyendo y esté pensando si venir o no esta semana al Club de Tenis Valencia, ¿qué le decimos?

Pues que es un club precioso, en el centro de Valencia y un marco incomparable, además hará buen tiempo, ya se acaba el viento. Tenemos a chicos y chicas jugando, es bonito ver ese contraste, además de muchas otras actividades alrededor del tenis. Si tienen niños pequeños, ver a un jugador luchando dentro de la pista aporta muchísimos valores, un deporte de competición siempre es admirable. Los precios son totalmente asequibles y la Pista Central es enorme, desde las 10:00 de la mañana hasta la noche pueden ser casi diez horas de tenis. ¡Os esperamos!

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