No ha ido el año como esperaba Daniil Medvedev pero lo cierto es que esta gira indoor las cosas le empiezan a ir mejor al ruso, que se ha impuesto en su debut en el ATP 500 de Viena por 6-2 y 6-2 a un Nikoloz Basilashvili que sigue de capa caída. El ruso jugó con el conocido como modo robot y no aflojó en ningún momento ante el georgiano, que cometió un total de 21 errores no forzados. En su próximo partido Daniil tendrá una dura prueba de fuego para ver hasta donde es capaz de llegar en esta parte final del año, pues se medirá a Dominic Thiem, por lo que deberá lidiar con el gran nivel que está mostrando el austriaco últimamente y con lo que supone tener a todo el público en contra.
ATP Viena 2022: Medvedev no tiene piedad de Basilashvili

