Novak Djokovic se ponía serio en el segundo parcial para cerrar la final en el ATP 500 de Astana 2022 sin recibir ni una sola bola de break por parte de Stefanos Tsitsipas. Después de un inicio positivo para el griego, el serbio era efectivo en las opciones que disfrutó para así conseguir un triunfo trabajado por 6-3 y 6-4 en 1 hora y 16 minutos, con una versión de un Djokovic totalmente concentrado en su objetivo: el título. De esta forma, Nole logra su trofeo ATP número 90, una semana después de levantar el de Tel Aviv. El número 7 del mundo está demostrando que ha vuelto con las pilas completamente cargadas. Tsitsipas, por su parte, sigue sin ganar ninguna final ATP 500 (0-9), tarea que no tenía nada sencilla en el día de hoy.
Djokovic toma la iniciativa aprovechando la única oportunidad del primer set
Sacando ese revés paralelo que le ha dado tanto esta semana, Novak cerraba el primer juego en blanco al servicio, con una buena primera toma de contacto con el saque y un Stefanos que entraba poco a poco a la final. El griego arrancó valiente dominando con su derecha y sin ningún reparo para subir a la red. Haciendo correr al serbio de lado a lado de la pista, o incluso engañándole con algún golpe a contrapié, Tsitsipas era el primero en mostrar sus intenciones, aunque Nole apagaba rápidamente al griego.
A Tsitsipas le tocó resistir cuando servía con bolas nuevas para frenar la misión ofensiva que había comenzado Djokovic, que ponía distancias por primera vez en el partido para a continuación sacar por el primer set. Pese a que Stefanos tuvo éxito en la red, el serbio le dio un repaso desde la línea de fondo, con el porcentaje de primeros servicios de Tsitsipas bastante mejorable.
Tsitsipas, con la necesidad de dar un paso hacia delante
El griego tuvo un buen arranque de segundo parcial, con confianza en sus golpes y olvidándose parcialmente del marcador, pero ese inicio tranquilo le duró poco a Stefanos. Novak se mostraba con hambre para poner el partido de cara y exigía un nivel de tenis superior a Tsitsipas, que apretaba el puño tras salvar dos bolas de break. No fue capaz de repetirlo minutos más tarde, cuando Djokovic volvía a apretar desde el resto para poner la diferencia en el segundo set, en el que ahora lideraba el serbio 3-2 con rotura.
Después de romper con esa igualdad, Novak se liberó en el encuentro, superando a Tsitsipas desde cualquier lado de la pista. Mentalmente, Djokovic ya había ganado, aunque Stefanos cumplió con la tarea de seguir ganando juegos con su saque. Ni los segundos servicios pudo atacar Stefanos, a quien no le quedó otra que felicitar a su rival por el gran partido que ha realizado en el día de hoy en Astana.

