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El tenis estadounidense tiene motivos para ilusionarse
Las grandes promesas han dado un salto cualitativo este año y otros jugadores jóvenes parecen tener un enorme potencial para triunfar en la era entrante.
Demasiados años sin una gran estrella, pérdida relativa de la influencia del tenis en la sociedad y sensación de que no hay relevo generacional. Eso es lo que se ha vivido en Estados Unidos respecto al tenis durante los últimos lustros. Muy lejanos quedan los 80 y 90, donde los mejores del mundo procedían de este país y las prestigiosas escuelas de Florida aglutinaban todo el talento mundial. La globalización ha descentralizado el tenis y por mucho que el sistema universitario se haya desarrollado de forma notable y ofrezca jugadores profesionales, el tenis estadounidense ha perdido relevancia, incapaz de encontrar un tenis del nivel para luchar por los grandes títulos, ni el carisma para ilusionar a la gente. Taylor Fritz y Frances Tiafoe eran las grandes esperanzas de futuro y parecen haber alcanzado la madurez necesaria para responder a esas expectativas.
El título de Masters 1000 ganado por el de California en Indian Wells y las semifinales del US Open 2022 cosechadas por Tiafoe han devuelto la ilusión a un país en el que la proliferación de deportes con gran impacto social ha comido mucho terreno al tenis, olvidado y recluido a un mundo cerrado de universidades y escuelas de prestigio. Se necesitan grandes referentes para que el tenis masculino vuelva a triunfar y la personalidad de Frances, rebosante de carisma e ídolo de la comunidad afroamericana, puede ser el mejor antídoto para cambiar la situación. Se avecina una era en el tenis mucho más abierta, en la que más jugadores optarán a títulos importantes, y ellos se presentan a la misma al borde de los 25 años y con la madurez que confiere haber tenido que pasar sus primeros años como profesionales subyugados por el potencial del Big 3 y algunas estrellas precoces, así como por la presión mediática en su país.
Estados Unidos posee 13 jugadores en el top-100 del ranking ATP y 9 de ellos entre los 50 mejores del mundo
Cada tenista necesita su tiempo para madurar y tanto Frances como Taylor lo han logrado. Sus actuaciones en la Laver Cup 2022 así lo ponen de manifiesto, mostrando una gestión emocional muy notable y siendo capaces de sacar su mejor tenis en momentos cumbre. Su generación se completa con Tommy Paul, un jugador peculiar en su estilo y que se desempeña muy bien sobre tierra batida, algo poco habitual en Estados Unidos. Las lesiones y cierta inconsistencia pincharon la burbuja de expectativas que había en torno a él, pero ahora parece listo para dar un salto cualitativo. A estos habría que añadir los cañoneros Maxime Cressy y Reilly Opelka, que estarán presentes de forma intermitente en la lucha por objetivos ambiciosos.
No son los únicos que habrá que tener en cuenta de forma inmediata y a corto plazo ya que se avecina otra generación de jóvenes jugadores que parecen disponer del potencial necesario para alcanzar la zona noble del ranking. Jenson Brooksby, Brandon Nakashima y Sebastian Korda deberían ir progresando y confirmando las sospechas de que tienen tenis para altas cotas de éxito. Preocupa un poco el estancamiento de este último, que parecía llamado a codearse ya con la élite este año, pero que ha visto cómo sus resultados no acompañaban, especialmente en la segunda mitad de año. Entre los más jóvenes, se encuentran Emilio Nava y, sobre todo, Ben Shelton como grandes esperanzas de futuro, mientras que hay interés por ver cómo los tenistas forjados en la NCAA, como Aleksandar Kovacevic y Brandon Holt, son capaces de desempeñarse en el circuito profesional. Zachary Svajda y Martin Damm son también proyectos ilusionantes a largo plazo.