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Las Williams se sinceran tras caer en Cincinnati: “Esto no va a durar para siempre”

No fue un mal partido, de hecho, compitieron bastante bien. Sin embargo, las hermanas Williams apenas duraron una ronda en WTA 1000 de Cincinnati, resultado que les lleva a hacer balance de su situación.

Las Williams se sinceran tras caer en Cincinnati: “Esto no va a durar para siempre”. Fuente: Getty

Venus Williams y Serena Williams volvieron a compartir pista en un partido de dobles cuatro años después de su última aparición juntas, aunque la derrota ante Marta Kostyuk y Peyton Stearns en Cincinnati no fue capaz de empañar una noche cargada de simbolismo. Las estadounidenses habían esperado mucho tiempo para reencontrarse en competición y, aunque el resultado no acompañó, ambas coincidieron en que el verdadero objetivo era disfrutar de una experiencia que ya parecía improbable.

“Fue divertido, fue especial. Fue realmente genial poder hacer esto otra vez”, resumió Venus ya hablando en pasado. El regreso llegó después de un largo proceso, especialmente en el caso de Serena, que reconoció que su experiencia en Wimbledon fue “un poco traumática”. La menor de las Williams sufrió allí una lesión de rodilla que condicionó su regreso a la competición y admitió que aquella noche necesitó cerca de dos horas para poder abandonar el vestuario. “Ha sido una recuperación larga, algo que nunca pensé que diría porque nunca pensé que estaría aquí sentada hablando con vosotros otra vez. Pero lo que no te mata te hace más fuerte”, explicó.

¿Volverán a jugar juntas las hermanas Williams?

Serena quiso poner en perspectiva la importancia del resultado. Aunque ambas salieron a competir para hacerlo lo mejor posible, la victoria no era el único objetivo de su regreso. “Creo que para nosotras ganar siempre es genial, pero en esta situación lo importante era divertirnos. No vine aquí para ganar este torneo. Obviamente quería hacerlo lo mejor posible, pero creo que disfrutar, ver cómo estamos, cómo nos sentimos ahí fuera y estar con los aficionados también fue muy importante. Fue realmente genial darles otra oportunidad de vernos jugar”, señaló.

Venus, por su parte, reconoció que regresar a un estadio lleno y con el ambiente de la competición después de tantos años resulta extraño, aunque no exactamente incómodo. “No diría que fue desconcertante, pero sí extraño porque no estoy acostumbrada. Estoy acostumbrada a tener una noche de lunes diferente”, explicó. La mayor de las hermanas también destacó que la forma de entender el tenis sigue siendo prácticamente la misma desde aquellas primeras sesiones junto a su padre en California: “El enfoque, el proceso y el método son los mismos, todavía encuentro mucha alegría en el proceso”.

Serena incluso admitió que ahora disfruta más de ese camino que durante su carrera anterior. “Nunca disfruté realmente del proceso, pero creo que esta vez lo estoy disfrutando más que nunca. También lo veo de otra manera, sé que esto no va a durar para siempre. No juego todas las semanas y tengo dos hijas, así que es diferente. Es divertido saber que esto no es para siempre”. La conexión entre ambas tampoco necesita de demasiadas explicaciones, aunque Venus recordó que incluso siendo hermanas deben mantener una comunicación constante en pista. Ojalá siempre haya espacio para un penúltimo baile entre hermanas.