Pedro Martínez: “Llegué a ponerme unos objetivos que no tocaban”

Entrevistamos al tenista valenciano en plena fase de grupos de la Copa Davis 2022. “Ganar esta competición es una de las metas principales para cualquier jugador”.

Pedro Martínez en la Copa Davis 2022. Fuente: Punto de Break
Pedro Martínez en la Copa Davis 2022. Fuente: Punto de Break

Pese a entrar a última hora en la convocatoria de España para la fase de grupos de esta Copa Davis 2022, Pedro Martínez (Alzira, 1997) luce una sonrisa estos días en La Fonteta al verse como una pieza importante para el equipo. Después de sumar el punto de dobles junto a Marcel Granollers en la eliminatoria ante Serbia, ahora Pedro sueña con seguir saltando a pista lo que resta de semana, aprovechando que además está jugando en casa.

Pero antes de eso se cita con Punto de Break para hablar sobre su momento y su temporada. Lo hace tras haber pisado la Pista Central durante dos horas en un entrenamiento de alta intensidad junto Carlos Alcaraz y supervisado por sus técnicos, Juan Carlos Ferrero y Gerard Granollers. En su cara asoma cierto cansancio de un 2022 que se está haciendo largo, pero su discurso revela la esperanza de encontrar cuanto antes la senda de la victoria.

¿Qué tal es entrenar con un Nº1?

Bueno, ya le conozco de hace tiempo, no es como si entrenara con Federer, no ha sido mi ídolo desde pequeño, aunque seguro que Carlos será el ídolo de muchos de aquí a los próximos años. Hemos coincidido mucho estos últimos cuatro años y su evolución tenística ha sido increíble, muy veloz, está jugando a un nivel altísimo.

¿Impresiona su evolución?

Siempre ha tenido algo especial, eso es verdad. Ahora se ha hecho más grande, tiene más físico, le pega más fuerte, se mueve mejor, es más ágil, selecciona mejor los tiros… es una evolución constante y todavía le queda mucho por mejorar. El tiempo dirá hasta dónde llega, hay que dejar que haga su camino sin molestarle, tiene un entorno genial que seguro le va a ayudar.

Y se le ve disfrutar.

Tiene muy buen carácter, ojalá que no lo pierda nunca porque es también lo que le hace ser especial, lo que le convierte en un gran chaval. Tiene 19 años, todavía es un adolescente, pero ya es muy maduro para esa edad. Es muy humilde, es uno más, las personas no deberían agrandarse por ser muy buenas en lo suyo.

Hablemos de tu 2022.

Empecé bastante bien el año, pero luego me puse unos objetivos y una presión a mí mismo que no tendría que ser así. Ya me pasó en otras épocas de mi carrera, pero eso lo único que hace es ponerte losas en la mochila. Si logro aprender de todo esto, seguro que en 2023 estaré más reforzado y seré mejor jugador.

¿De qué objetivos estamos hablando?

Me vi que empecé muy bien el año, estaba entre los veinte primeros de la Race y pensé rápidamente en ser cabeza de serie en Grand Slams y tocar el top30. Perdí algún partido duro jugando bien e igual me lo tomé demasiado mal, eso luego te resta confianza. Ha sido el primer año que he entrado en los torneos grandes de manera directa, los que tienes que jugar obligado, pero en estos torneos enseguida te toca contra grandes rivales.

Los partidos que valen doble.

Son partidos que, aún jugando bien, se escapan. Me ha faltado salir más reforzado de esos partidos, ser más positivo.

En febrero ganaste tu primer ATP en Santiago, ¿no te sirvió para generar confianza?

Lo que me hizo fue ponerme esas metas, pero lo que no hay que perder es el día a día, el trabajo constante y el jugar cada partido. Solo hay que pensar en lo que vas a hacer en ese momento, evitar el resto de cosas que se quieran meter en tu cabeza, aunque muchas veces no lo puedes controlar. Tanto en el tenis como en cualquier otro aspecto de la vida, uno tiene que ir día a día y estar presente, dar tu mejor versión más allá del resultado. Quizá yo me enfoqué poco en esto y por eso me ha pasado factura.

La gira de tierra batida fue para olvidar.

Entendí que en esa gira podía hacerlo muy bien, me puse mucha presión, más de la que tocaba, al final es todo muy mental. Perdí partidos muy duros, por ejemplo en Madrid contra De Miñaur en tres sets. En Roma me tocó Sinner en primera. Después de algunas semanas me costaba aceptar que había jugado muy pocos partidos, así que empecé a jugar peor, a estar más nervioso y competir peor.

Después de Wimbledon te fuiste a jugar un Challenger.

Al no ganar partidos durante esos tres meses, aposté por jugar en Braunschweig para disputar algún partido más después de perder muchas veces en primera ronda. Allí gané un partido y perdí con Zhinzhen Zhang, un chino que luego ha demostrado que está jugando muy bien, pero ir a ese Challenger me vino bien. Luego fui a Gstaad y Kitzbühel y jugué bien los dos torneos.

Ese partido ante Berrettini en Gstaad… ¿no crees que lo hubiera cambiado todo?

Puede ser […] Este año, si un par de partidos llegan a caer a mi favor, seguro que me hubiera cambiado todo. Si igual gano ese partido, luego juego bien en semifinales, imagínate que llego a la final… pero ya pasó, ahora no puedo reprocharme nada. Fallé una pelota y se me escapó, no hay que quedarse anclado en esas cosas.

En la gira por Estados Unidos tampoco llegaron los resultados, pero las formas fueron otras.

No tener esa continuidad jugando partidos me ha penalizado un poco en los momentos importantes, no los he jugado de la mejor manera posible, no tenía ese ritmo para afrontarlo más tranquilo. En Montréal perdí con Monfils en tres sets, un partido durísimo porque tuve que ir en el último minuto porque entré al cuadro el viernes por la noche y si no iba me ponían una multa. En Cincinnati perdí con Tseng, otra vez en el tercero. Contra Johnson en Winston-Salem saqué para ganar el primer set y con Eubanks en el US Open tuve set ball en el primero y luego perdí en el tiebreak del tercero. Partidos muy apretados, no le doy más vueltas.

¿Qué necesita tu juego para dar un salto de calidad?

En esta gira del US Open las pistas son rapiditas, la bola patina bastante. En ese aspecto, el saque es un golpe que se puede mejorar, esta pretemporada intentaré cambiarlo un poco. La temporada pasada no tuve apenas tiempo para cambiarlo y durante el año es complicado parar y hacerlo. Ahora creo que no estoy jugando nada mal, confío en el trabajo y seguir picando piedra. Ya sé el nivel al que soy capaz de jugar, solo necesito un poco de continuidad y ojalá hasta final de año pueda sacarla.

¿Te pones techo en cuanto a ranking?

Nunca, lo que quiero es acabar mi carrera y estar tranquilo con la que hice. Igual tengo que ser top20 o top40, no me importa. Cuando estaba 200º dije, que si haciendo todo bien mi techo estaba en ser 120º, entonces estaría feliz.

Sería muy fácil acomodarse una vez llegas al top50.

Hay gente que se conforma con eso, yo no lo pienso hacer jamás. Si algún día llego a estar top20, no pensaré en que he tocado mi techo, pensaré que quiero estar top15. Y cuando esté top15, querré estar top10, pero porque soy ambicioso. Hay gente igual más conformista que con estar top80 y jugar los Grand Slams ya les vale. Luego juegan sus Challengers, lo mezclan con los ATP, apuestan más por la tierra batida, se sacan sus puntos y listo, pero quizá evolucionen menos como tenistas. Corres el riesgo de quedarte anclado; si vas a por más, puede que en el momento te salga peor, pero a la larga da resultado.

¿Qué tal está siendo la experiencia en Valencia?

En Valencia se está muy bien, me encanta, además jugando un evento deportivo de esta magnitud. Se ha perdido un poco el tenis aquí, antes había un ATP en tierra batida, luego pasamos al Ágora y ahora nos hemos quedado sin nada. Tener la oportunidad de jugar un torneo así en Valencia es una maravilla.

¿Te sientes importante en el equipo?

Me adapto bien al doble, tengo buenos resultados en esta modalidad, aunque no me considero un especialista. Simplemente, cuando tengo la opción, juego de vez en cuado y me lo paso bien. Estos días con Marcel (Granollers) he mejorado mucho, me está ayudando un montón, aunque mi rol es el de un jugador que está preparado para disputar tanto el singles como el dobles. Esa es mi baza.

¿Cuál es el mensaje del capitán?

Sergi (Bruguera) es un gran capitán, hace un gran trabajo durante la semana, nos ayuda mucho en cada entrenamiento, nos inculca lo que ve y cómo tenemos que jugar. Se basa en eso y confía mucho en el grupo, luego nosotros lo intentamos poner en práctica en los partidos. ¿Presión por ganar? Tenemos ya suficiente presión por estar aquí, todos queremos ganar.

Desde fuera se os ve un grupo muy sano.

Estamos todos muy unidos, hay una gran conexión entre todos los jugadores y el equipo técnica siempre intenta ayudar. Nos sentimos muy arropados, así es más fácil jugar.

Del 1 al 10, ¿cuánto te motiva ganar la Davis?

Un diez, ganar la Copa Davis es una de las metas principales de cualquier jugador de tenis. Es algo que me haría muchísma ilusión y que pienso que está al alcance de España.

Pero contigo en el equipo.

Ojalá que sí (risas).

Comentarios recientes