Carlos Alcaraz ha vuelto a los entrenamientos, aunque hay que matizar: lo ha hecho con su mano izquierda. Que nadie se emocione todavía más de la cuenta, porque ni volverá en Wimbledon ni su regreso está previsto al corto plazo. Para entender por qué está entrenando con la mano izquierda hay que ir a los libros de ciencia para encontrar la respuesta y es que todo parte del cerebro.
Alcaraz y su equipo han puesto en marcha la ‘Educación cruzada’. La educación cruzada —o cross-education— es un fenómeno neuromuscular por el que entrenar una extremidad puede ayudar a mantener o mejorar parte de la fuerza, coordinación o activación de la extremidad contraria, aunque esta no se esté entrenando directamente. En este caso: si Alcaraz tiene limitada la muñeca derecha, trabajar con la izquierda puede tener cierto efecto beneficioso sobre el lado lesionado.
Entrenar con la mano izquierda: la solución para Alcaraz en la ciencia
La clave no está tanto en “fortalecer mágicamente” la muñeca derecha entrenando la izquierda, sino en mantener activo el sistema nervioso. La educación cruzada se atribuye sobre todo a adaptaciones neurales: el cerebro, la corteza motora, las vías corticospinales y los patrones de activación muscular siguen recibiendo estímulos, aunque el lado lesionado esté protegido. Una revisión publicada en Journal of Science and Medicine in Sport define este proceso como una transferencia de fuerza al músculo homólogo contralateral y lo vincula principalmente a adaptaciones neurales.
Vídeo de Carlos Alcaraz entrenando con la mano izquierda.
— José Morón (@jmgmoron) June 1, 2026
En ciencia se conoce como ‘Educación cruzada’, donde entrenar la extremidad no afectada transfiere fuerza y habilidades motoras al lado que está inmovilizado, mitigando la atrofia muscular.
Así, entrenar con la mano… https://t.co/ZydiSJoo6p
Es decir, a Alcaraz le puede venir bien por diversas razones:
Reducir o frenar la atrofia muscular de su muñeca derecha
Cuando una articulación se inmoviliza o se entrena menos, se pierde fuerza rápido, y no todo es por atrofia muscular: también hay pérdida de “drive” neural. Entrenar el lado sano puede ayudar a preservar parte de esa capacidad funcional en el lado afectado. La literatura sobre inmovilización apunta precisamente a que el entrenamiento unilateral del lado libre puede ayudar a mantener la capacidad funcional del miembro inmovilizado.
El cerebro vuelve a conectar patrones de coordinación tenística
Aunque pegar de derecha con la izquierda no replica exactamente su drive natural, sí mantiene estímulos de lectura de bola, distancia, timing, rotación de tronco, ajuste de piernas, equilibrio y transferencia de peso. Para un tenista, eso es oro. No es solo “mover el brazo”, es seguir sintiendo la pista.
Mantenerse activo a nivel aeróbico
Vuelve a activar músculos que desde el parón permanecían inactivos. Una lesión de muñeca en un jugador tan explosivo obliga a proteger el golpe dominante, pero si puede entrenar sin dolor con la izquierda, conserva ritmo competitivo, carga aeróbica, toma de decisiones y rutina de pista sin castigar la zona dañada.
Esto no significa que entrenar con la izquierda “cure” la muñeca derecha. La educación cruzada no reemplaza el tratamiento médico, la fisioterapia, la progresión de cargas ni el regreso gradual al golpeo real. De hecho, un estudio de 2024 observó que el entrenamiento unilateral puede mejorar la fuerza del brazo no entrenado, pero no necesariamente evita la pérdida de tamaño muscular en ese lado.
La idea sería que, mientras la mano derecha no está lista para soportar impactos, Alcaraz puede seguir entrenando sin desconectarse del tenis y, de paso, aprovechar un efecto neuromuscular que podría suavizar la pérdida de fuerza o activación del lado lesionado. Bien usado, es una estrategia inteligente de recuperación.

