Quizás sea una competición en la que el mundo no esté poniendo sus ojos, máxime en una semana en la que las noticias sobre Roger Federer lo han eclipsado todo. Eso no le importará al fuego interno de Felix Auger Aliassime, que ha elegido Valencia y la Copa Davis 2022 como el lugar perfecto para reivindicarse. Tras iniciar la competición con una dura derrota ante Soonwoo Kwon, además de venir de un par de meses de resultados muy irregulares, el canadiense firmó un partido de jugador especial para infligir a Carlos Alcaraz su primera derrota como campeón de Grand Slam. El primer encuentro del murciano tras hacerse con el título en el US Open 2022 se salda con derrota, eso sí, una derrota en la que luchó hasta el final ante un Aliassime más sólido que él que, además, marcó la diferencia en los puntos importantes del tercer set.
No siempre fue así. El que se llevó los puntos importantes en el primer parcial, de hecho, fue Carlos. Salió al encuentro con las típicas dudas y vacilaciones del que apenas ha dispuesto de un par de días para entrenar sobre una superficie totalmente distinta a la de Flushing Meadows, quizás un poco más lenta. Se le notaba a Alcaraz falto de un nivel de chispa como para crear ventajas: sus golpes no eran tan definitivos como en Nueva York, y al otro lado de la red tenía a alguien enchufadísimo con su servicio. Mientras Felix sacaba adelante casi todos sus juegos al saque con facilidad, no podía concretar las minioportunidades que se le abrían con 0-15 o 15-30. No bajar el nivel en los puntos importantes permitió a Carlos llegar a un decisivo tie-break.
En el tie-break, donde las papas verdaderamente queman, vino el descalabro de Aliassime. Tan aparatoso y a la vez tan importante de cara a valorar la actuación que firmó poco después: comenzó minibreak arriba, pero se deshizo como un azucarillo ante los golpes de Carlos, que aprovechó una retahíla de errores no forzados para entregar en bandeja de plata la muerte súbita. Probablemente Felix estaba jugando mejor, probablemente había hecho más daño con su primer saque... pero se encontraba set abajo, viéndose España a solo un parcial de asegurar su presencia en cuartos de final de esta Davis.
ALIASSIME SE CRECE
Poco tardaríamos en ver cómo la tendencia se daría vuelta como un calcetín. De forma gradual, aguantando con su servicio y llegando a salvar una decisiva bola de break con 3-3 en el marcador. Si Carlos fue de menos a más en el primer set, ahora Aliassime era el que necesitaba de tiempo para volver a confiar en sus golpes. Quizás esa bola de rotura salvada le devolvió la confianza en sí mismo, le hizo creer que este Alcaraz era totalmente batible si seguía atacando y percutiendo con su servicio. Manos a la obra: ahora sí, a la primera oportunidad de break que tuvo, Felix se abalanzó sobre Carlos como una pantera. Ese punto, que le daba un 5-4 que no desaprovecharía, cambió por completo el partido: había aguantado el mejor parche de tenis del español, había silenciado al público de La Fonteta y ahora cargaba con la dinámica positiva a su favor. Era el partido de Aliassime.
Siempre por delante en los intercambios, más allá de que Carlos se llevase algún punto de salón, Aliassime seguiría haciendo todo lo posible para ganar el partido. Desde ganar más del 80% de puntos con su primer saque y firmar un muy decente 56% de puntos con el segundo, hasta invertirse de derecha y jugarla con precisión a, incluso, ser sólido con su mayor laguna, el revés. Utilizando la volea como su mayor aliado, Felix confirmaría su reivindicación con un tercer set de locura, surfeando la ola de la confianza para iniciar el tercer parcial con una rotura y salvando cuatro bolas de rotura, a cada cual más espectacular, en el cuarto juego del tercer set. Dos de las bolas de rotura salvadas fueron con un ace a 219 km/h y una derecha que cayó justamente en la escuadra.
No perdonó Aliassime, que ante los vítores del público español solo hizo crecerse aún más y darnos cierta esperanza a los que algún día creíamos que podía aspirar a ganarlo todo. No deberá preocuparse Alcaraz por una derrota que no significa nada: jamás le perdió la cara al partido a nivel mental, pero fue simplemente inferior ante un tipo que firmó 15 saques directos pero que, sobre todo, le hizo sentirse más pequeño en cada situación de presión. El mundo al revés, podríamos decir, en un escenario que podría darle mucho aire de cara al futuro. Ahora el España vs Canadá se decidirá en el dobles: si España gana estará en cuartos de final, si lo hace Canadá el grupo estará en el aire hasta el final. Preparen las palomitas.

