Alexander Zverev ha sobrepasado hace tiempo la estrecha línea que separa el objetivo de la obsesión, la ilusión de la ansiedad. El tenista alemán persigue con ahínco ese título de Grand Slam que dé sentido a todo el esfuerzo realizado durante su carrera, siendo este enfoque uno de los motivos que explican sus tropiezos cuando más cerca lo tiene. En Roland Garros 2026 atesora una posición privilegiada. ¿La aprovechará?
Grandes resultados en Grand Slams, años afincado entre los mejores del mundo, oro olímpico, títulos de Masters 1000 por doquier, maestro en ATP Finals... El 98% de los que se han dedicado al tenis a nivel profesional firmarían los éxitos que ya ha facturado Alexander Zverev en su carrera deportiva, pero el teutón arrastra una sensación de desasosiego y frustración consigo mismo por no ser capaz de conseguir El Dorado, ese título de Grand Slam idealizado en la mente de todos y cuya posesión no debería erigirse en un elemento fundamental para la felicidad personal y profesional.
Zverev es el gran favorito al título en Roland Garros 2026, por ranking y experiencia
Sin embargo, en su caso, sí lo es. De ahí se explican sus muchos tropiezos inesperados en los torneos de esta envergadura, su incapacidad para superar con continuidad en estos eventos primeros al Big 3 y luego a Sincaraz, y las muchas excusas sin sentido que ofrece cada vez que pierde un partido. Sascha ve cómo la esperanza va cayendo como si de un reloj de arena se tratara, pero se ha topado con Roland Garros 2026, la gran oportunidad para conseguir su meta.
Es el mejor por ranking, el que más experiencia atesora, ha llegado a cuartos de final dejando escapar un solo set y mostrando buenas sensaciones, está muy entero físicamente... En definitiva, todo está de su lado. Jódar, Mensik y Fonseca son su oposición para meterse en la final, tres jóvenes menores de 21 años con experiencia nula en estas instancias de Grand Slam. Pero son muchos los que creen que Zverev no podrá imponer su autoridad y claudicará ante el poder emergente del tenis mundial.

Histórcamente, Zverev siempre ha dudado cuando tenía a tiro grandes objetivos
Resulta evidente que Sascha es ya el mejor jugador de todos los tiempos sin un título de Grand Slam en su palmarés. Solo Marcelo Ríos podría hacerle sombra, pero comparar fríamente ambas carreras demuestra el abismo que separa a ambos, por mucho que el chileno fuera número 1 del mundo. No es este un calificativo que desee mantener Zverev, quien siempre ha dudado cuando los ojos de la atención mediática se han posado sobre él.
“Zverev probably feels he doesn’t need to take as many risks that he needed to beat Sinner and Alcaraz."
— Tennis Channel (@TennisChannel) June 1, 2026
Previewing the No. 2 seed's quarterfinal matchup vs Jodar ⤵️ #RolandGarros pic.twitter.com/im5gZAfAfu
Lo hizo en dos de las tres finales de Grand Slam perdidas; ante Thiem dominaba dos sets arriba y sacó en el quinto con 5-3 para cerrar, frente a Alcaraz en París iba 2 sets a 1 arriba y dio un paso atrás en su juego, presa del miedo escénico, poniéndose conservador y permitiendo al murciano entrar en el partido. También cuando tuvo a tiro el número 1 del mundo, el pasado año con la sanción de Sinner, dudó y encadenó unos meses cosechando derrotas inentendibles.
La conclusión es que la presión le pudo en esas instancias, así que ¿por qué no pensar que lo hará también aquí? Sabe Alexander Zverev que las oportunidades de éxito con Sinner y Alcaraz serán muy reducidas durante los próximos años y que se antoja complicado que ninguno llegue a cuartos de final en un Grand Slam. "Ahora o nunca". Ese mantra debe resonar en su cabeza estos días. No lo tendrá fácil para salir de ese atolladero y demostrar que este Roland Garros 2026 puede y debe ser suyo. ¿Lo conseguirá?

