El encuentro de cuartos de final en el ATP 250 de Umag entre Matteo Arnaldi y Damir Dzumhur no solo ha sido uno de los grandes partidos del año, sino que ha contado con una de las mayores polémicas de lo que llevamos de 2026. Después de un error del canto electrónico, el tenista bosnio dijo que no quería seguir jugando, pero se acabó imponiendo por un marcador de 7-6(5) 6-7(4) 7-6(4) tras 3 horas y 42 minutos.
This was Matteo Arnaldi's ace, which was called 2mm in by Hawkeye, against Damir Dzumhur in Umag. pic.twitter.com/XKFyUtwk6H
— SmoothManSports (@SmoothManSports) July 16, 2026
Lo cierto es que el encuentro tuvo de todo, hasta un golpe de espaldas del propio Dzumhur que será sin duda uno de los grandes puntos del año. Sin embargo, la polémica llegó cuando en el tie break del primer set Arnaldi hizo un ace que el canto electrónico determinó como bueno, cuando el bote estaba claramente lejos de la línea. Damir entró en cólera y fue claro en su protesta: "No juego más". Sin embargo, las aguas se acabaron calmando e incluso ganó el primer parcial y posteriormente el partido.
La eterna polémica con el canto electrónico
No es la primera vez que ocurre algo parecido, ya que en el Masters 1000 de Madrid 2025 hubo un famoso momento entre Alejandro Davidovich y Alexander Zverev en el que una bola del tenista español fue cantada buena y el bote también parecía fuera de manera clara. De hecho, el tenista alemán llegó incluso a ir a por el móvil para hacerle una foto al bote porque no entendía nada.
Antes en tierra batida no había ojo de halcón, sino que era el juez de silla el que bajaba y determinaba si el bote era bueno o mano. Sin embargo, la evolución de la tecnología ha derivado en que solo Roland Garros siga apostando por la manera tradicional. A priori, el canto electrónico debería ser más fiable, pero sigue dando lugar a polémicas tan sonadas como esta.

