En el US Open consiguió su mayor logro. De jugar un Challenger a levantar el título del Grand Slam neoyorquino. Su vida ha cambiado drásticamente tanto deportiva como personalmente. Emma Raducanu, con 19 años, llega a Flushing Meadows teniendo muy claro que no tiene nada que demostrar a nadie, orgullosa de lo que ha conseguido en este último año en el circuito WTA. Así lo contaba en rueda de prensa en el Media Day previo al arranque del torneo.
Otra vez en Nueva York
“Es magnífico para mí volver después del año que he hecho en el circuito, habiendo jugado la mayoría de torneos. Estoy muy contenta de lo que hice esta temporada y cómo he salido de ciertas situaciones. Por supuesto, tengo unos recuerdos increíbles en Nueva York. Tiene que ser uno de mis torneos favoritos”.
Defensora de título
“Creo que vosotros pensáis más en la presión que yo misma. La defensa del título es algo que la prensa se inventa. Yo voy partido a partido. Todas las jugadoras son muy capaces en este cuadro. Me centro en lo que yo hago, en mi propia trayectoria. Como dije el año pasado, hago las cosas a mi manera”.
Mayores cambios
“Creo que lo más grande es que tengo a mucha gente alrededor. Antes podía hacer lo que quisiera, a nadie le importaba demasiado. Es algo a lo que me he acostumbrado a lo largo del año. Es parte del deporte, de lo que hago. No tengo ninguna queja sobre ello”.
El mensaje que deja la final del año pasado
“Lo fuerte que es la próxima generación. También la profundidad del tenis femenino. Creo que se vio como algo bueno la fase previa. Muchas otras jugadoras tienen la creencia de poder hacerlo. Quizá antes existía el estigma de que solo ciertas tenistas del top podían lograrlo. Lo que conseguimos muestra que cualquier cosa puede pasar realmente”.
Pese a que no ha tenido su mejor día en los entrenos por ampollas, Emma no quiere preocupar a nadie de cara a la próxima semana.

