No para de dar recitales Nick Kyrgios. Enorme nivel el mostrado en su último choque en los octavos del Masters 1000 de Montreal ante su compatriota Alex de Miñaur. Tras ganar en Washington, Kyrgios está extendiendo su gran momento de confianza y de forma en Canadá a pesar de sentirse cansado. De ello, de lo que genera en sus rivales y de más temas ha hablado en sala de prensa tras clasificarse para los cuartos de final donde se medirá a Hubert Hurkacz.
Sorprendido por su nivel ante De Miñaur, un gran restador
"Era un partido muy complicado, ante un compatriota y amigo. Venía sintiéndome un poco mal y algo nervioso durante el día además. Sabía que venía con mucha confianza por ganar en Atlanta. El choque le favorecía, le encantan los grandes sacadores, él es muy rápido. Pero yo ejecuté mi plan a la perfección. Estoy muy satisfecho por la manera en la que jugué hoy. Me he quitado bastante presión de los hombros. Muchos estaban mirando este partido al ser dos australianos los que jugaban."
Cansado pero con mucha confianza
"Me siento con mucha confianza y muy bien a pesar de que estoy cansado. Sigo pegándole muy bien a la pelota y sacando como acostumbro. Contento también por cómo he restado y cómo he jugado desde la línea de fondo. Ahora mismo siento que la gente se pone un poco nerviosa cuando se enfrenta a mí por la forma en la que vengo. Y eso lo he usado en mi propio beneficio. Hay muchas cosas que me mantienen con ganas y motivación a pesar de que la energía no sea la misma."
Cambio de pista de la central a la segunda en importancia
"Me podían haber dado más tiempo para prepararme y adaptarme a ello mentalmente. Quería salir rápido de la pista, la verdad, ganar o perder pero no estar mucho tiempo allí. No disfruté mucho hoy ahí, se me hizo duro jugar hoy. Fue todo un alivio poder terminar el partido e irme. En esa pista en concreto solo había jugado en una ocasión y había perdido. Pero me gusta de todas formas, he jugado bien."
El Kyrgios de dentro de la pista y el de fuera, el que venden los medios y el que es en realidad
"Me importa poco que a la gente no le guste mi forma de jugar al tenis, mi forma de ser o como me visto. Entiendo que hay diferentes personalidades, eso es así. Desde los comienzos de mi carrera, eso sí, se ha formado una imagen de mí basada en lo que hacía en la pista, una imagen que no era mi forma de ser ni remotamente. Eso que se ve en la pista no son mis valores fuera de ella, la gente que pasa mucho tiempo conmigo lo sabe bien. Creo firmemente que para ser un deportista de éxito necesitas tener dos diferentes personalidades. Una en la pista y otra fuera de ella. No puedes ser alguien super amable, generoso, etc, todo el tiempo en la pista. Si yo fuera así, sería un competidor malísimo. Un tenista debe ser egoísta, debes caminar pensando que eres el mejor del mundo.
Me encanta por ejemplo cuando me enfrento a Roger y Rafa y el 95% de la gente va con ellos. Me gusta mucho eso de hecho. Los medios han pintado una imagen de mí de alguien terrible que creo que ahora se va limpiando. Y la realidad empieza a verse más nítidamente. Estoy jugando por mucha más gente que por mí mismo, ojalá pueda inspirar a muchos niños a ser ellos mismos y a hacer lo que ellos quieren, a estar cómodos en su propia piel. Es un mensaje con mucho poder."

