El nombre de Denis Shapovalov lleva bastante tiempo sin estar en boca de todos. Y cuando lo está, por desgracia, se debe a resultados o circunstancias negativas, tales como su racha de seis derrotas consecutivas justo después de imponerse ante Rafael Nadal en el pasado ATP Roma 2022. Es como si el mundo hubiese dejado de tener fé en un jugador de talento ilimitado, pero de toma de decisiones realmente cuestionable, de débil mentalidad y de cabeza y carácter volcánico. Ya conocemos los pros y contras de Shapo, pero, aún con ello, pocos esperaban que se viera inmerso en un pozo de derrotas durante una de sus épocas preferidas del año. Y ello, claro, ha obligado a Denis a buscar cambios en su tenis.
Shapovalov se presenta en el ATP Washington 2022 con dos semanas de entrenamientos en las Bahamas a sus espaldas. Como especifica en una charla con ATP, esas dos semanas no solo se han centrado en pegar derechas y reveses: Denis trabaja la fuerza mental fuera de la pista y se centra en el largo plazo. Es momento de sembrar y preparar el terreno: más tarde, o al menos en ello confía, llegarán los frutos. "Siempre quieres que lleguen las victorias, pero si no llegan, debes confiar en que el trabajo dará sus frutos. Tener un buen equipo a tu alrededor te ayuda a centrarte en la imagen general y te mantiene motivado para seguir trabajando", afirma el canadiense.
Nadie mejor que él sabe que las siete derrotas en sus últimos ocho encuentros encuentran una explicación en el plano mental, no en el tenístico. "En eso se basa el tenis. Es un constante sube y baja. Hay muy pocos jugadores que puedan ser extremadamente consistentes, es la naturaleza de este deporte. Debes ser paciente, acostumbrarte, mantenerte con una actitud positiva, seguir trabajando y creer siempre en ti mismo". Su tenis ultraagresivo no siempre reporta dividendos, y no parece que vaya a cambiar: el proceso por el que Denis está pasando vira más bien hacia la aceptación de la derrota, la confianza en sus capacidades y potenciar la fortaleza mental que impida un cataclismo tras una serie de malos resultados.
"La gente entra en pánico muy a menudo cuando hay un par de cosas que no salen como ellos esperan. Yo intento centrarme en el futuro y no obsesionarme con el pasado. Quieres centrarte en ver cómo vas a jugar próximamente, en qué debes mejorar y cómo va a avanzar el plan que tienes", afirma un Shapovalov que toma como ejemplo la circunstancia de otro gran talento del circuito: Lorenzo Musetti, que llegó a Hamburgo inmerso en una racha de seis derrotas seguidas y consiguió darle la vuelta con un título en el momento más inesperado posible. "Es genial ver que logra resultados, tiene muchísimo talento. Verle salir de un periodo difícil con un título no me genera una gran sorpresa. Es una parte del juego normal y sabía que en algún momento saldría de ahí. No cambia nada para mí".
EL DOBLES, UN ALICIENTE AÑADIDO
Mientras tanto, Shapovalov confiesa no perder motivación a la hora de encarar la modalidad de dobles: ya ha participado en siete torneos esta temporada y piensa seguir haciéndolo. "Creo que ayuda a mi tenis así que seguiré con ello. Me veo a mí mismo como un jugador superagresivo al que le gusta subir a la red, así que el dobles me ayuda con el saque y volea y con los restos agresivos. Además, es muy divertido". Veremos si le trae suerte en su vuelta a las canchas: la primera estación del nuevo Shapovalov será el estadounidense JJ Wolf, esta madrugada en el torneo capitalino.

