Dos preguntas cruzarían la mente de muchos aficionados al tenis o espectadores puntuales que presenciaran la final de Wimbledon 2022 y asistieran estupefactos al festival de mal humor y reproches de Nick Kyrgios hacia su equipo. ¿Por qué lo hace? ¿Cómo es posible que le aguanten? El australiano es un jugador diferente y una personalidad única, con evidentes claroscuros, pero también hay que analizar cómo su entorno ha influido en su personalidad. No tiene entrenador, ha experimentado tremendos vaivenes a nivel sentimental, asesores puntuales aparecen y desaparecen de su vida y el bloque más firme lo conforman su padre y su hermana, presentes en la grada durante todo el torneo. Ellos fueron víctimas de la ira desproporcionada y carente de sentido de un hombre que exigía que le aplaudieran y animaran poniéndose de pie en cada punto. Sobre ello reflexionan en News.com, la madre, Nill, y el hermano, Christos, ausents en Londres.
Christos, hermano de Nick, reconoce que le animan a gritarles y regañarles si eso le funciona para quitarse presión
Ver a un jugador disputando el partido más importante de su carrera deportiva y pasándose la mitad del partido recriminando a sus familiares que no le animaban con el suficiente entusiasmo es un completo sinsentido, una prueba irrefutable de cómo es Nick; un hombre que ha renunciado a tener entrenador porque dice que se conoce a sí mismo perfectamente y nadie como él entiende su tenis, pero que en cuanto las cosas se tuercen, lo paga con sus seres queridos reclamándoles algo que casi siempre rechaza.
Los nervios y la presión a la que están sometidos los tenistas pueden dar lugar a situaciones de este estilo, pero no se suele llegar a esos extremos, ni por parte del jugador ni por la de su equipo. Se ha visto en varias ocasiones a Cervara abandonar la pista ante los reproches fuera de lugar de Medvedev, o a la madre de Rune abandonar la pista por el mal comportamiento de su hijo. Sin embargo, nada de eso parece ni siquiera factible en el entorno de Kyrgios.
"Estar en su box puede ser una experiencia incómoda, pero no sería Nick si no mostrara su fogosidad en la pista. Intenta mantener la máxima intensidad y cree que esa es la mejor manera. Para él, gritarnos es una válvula para reducir la presión y los nervios. Sabe que le queremos y que le vamos a apoyar diga lo que nos diga, entonces se deja llevar e intenta volver a concentrarse por medio de nosotros. Muchas veces le hemos dicho que si lo necesita realmente y cree que le ayuda, puede regañarnos y le hemos dejado claro que vamos a estar siempre ahí, que no le vamos a abandonar", afirmó Christos Kyrgios, su hermano, que hace un tiempo le acompaña a casi todos los torneos, pero ahora ha puesto algo de distancia.
La madre de Kyrgios desvela que no le gusta ver los partidos de su hijo por el comportamiento que tiene
Mención aparte merecen las declaraciones de su madre, que reconoce no haber visto el encuentro y argumenta que no quiere ir a ver partidos de su hijo en directo porque no le gusta su comportamiento. "Para mí no es una experiencia agradable ver un partido de mi hijo. De hecho, en la final lo único que vi fue cuando salió a la cancha y el sorteo. En ese momento, decidí irme a dormir. No he visto ninguno de sus partidos en todo el torneo. Me desperté a media noche y miré el resultado, pero descansé perfectamente. Tengo claro que no voy a ir a verlo a un estadio porque no sabes qué tienes que hacer para que no se enfade, si quedarte callada, animarle, aplaudir, ponerte de pie o quedarte sentada", declaró.
"Vi luego un resumen amplio del encuentro y creo que jugó muy bien, tuvo oportunidades. Considero que puede utilizar este partido como experiencia para futuros intentos de conseguir algo importante. No es nada sencillo jugar por primera vez una final de Grand Slam", destacó la progenitora de un Nick Kyrgios cuyo comportamiento no se enmarca únicamente en su personalidad, sino en lo permisivo que ha sido y es su entorno con su manera de actuar, muchas veces irrespetuosa con todos.

