Jabeur ya está donde quería

Sexta victoria de Ons esta semana para avanzar a su primera final de Grand Slam. La tunecina de 27 años venció a Maria y espera por Halep o Rybakina.

Fernando Murciego | 7 Jul 2022 | 16.21
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Ons Jabeur hace historia en Wimbledon. Fuente: Getty
Ons Jabeur hace historia en Wimbledon. Fuente: Getty

Streaming ATP Estoril en directo
🎾 Pedro Martinez vs Luciano Darderi
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Ons Jabeur cumplirá 28 años el próximo mes de agosto y, dependiendo de lo que pase dentro de dos días, es posible que le toque cambiar el deseo a pedir en el momento de soplar las velas. La tunecina se ha convertido este jueves en la primera jugadora africana de la historia en alcanzar una final de Grand Slam, un hito que ha obtenido después de inclinar en tres mangas a Tatjana Maria (6-2, 3-6, 6-1) en la Centre Court de Wimbledon. Una batalla impregnada de estilo y buen gusto donde la tunecina supo enfocar su mejor versión en el último parcial, sumando así su undécima victoria consecutiva. Un pasito más y habrá conquistado el sueño de toda una vida.

Solamente con el primer juego del partido, que superó los ocho minutos de duración, el espectador ya pudo disfrutar más variedad de tenis que, prácticamente, en todo lo que llevaban de torneo. Es lo que tiene cuando se juntan dos maestras del recurso, empezando por el servicio, siguiendo con sus efectos y terminando con su aproximaciones a la red. Seguro que no eran las dos con más seguidores a su espalda –aunque una de ellas sea actualmente la Nº2 mundial–, pero el torneo sobre hierba más prestigioso de la historia merecía un pulso de este nivel. Un duelo donde, por un día, la potencia quedara relegada a una segundo grado en importancia, rendido frente a la técnica, la calidad y lo estético.

A todo esto, más allá de todo el romanticismo del primer párrafo, hubo una jugadora que se empeñó en subrayar su superioridad desde un primer momento. Ons Jabeur, la favorita, pero la favorita no solamente hoy. Porque con la derrota de Iga Swiatek en tercera ronda, incluso puede que antes, muchos pensamos que la oriunda de Ksar El Hellar podía ser perfectamente la rival a batir en este cuadro. Ronda tras ronda lo fue confirmando, superando rivales cómodamente y sabiendo sufrir cuando había que sufrir. Esta tarde entró a la pista con la máxima concentración, sin regalar nada con el saque y dispuesta a cometer los mínimos errores no forzados. Así es como se ganan este tipo de partidos, o al menos, así lo hizo para llevarse el primer parcial.

BAJÓN Y REACCIÓN

Fueron 40 minutos que pasaron como si fueran 20, ya que nunca se le vio con dudas, padecer en un juego delicado o dejarse llevar por la inercia del marcador. Un comienzo de semifinal perfecto para Jabeur… hasta que se cumplieron 54 minutos de reloj. De repente, ya instaladas en la segunda manga, la tunecina perdió el orden en pista y llegó la primera pelota de break en su contra. Pues una le hizo falta a Tatjana, no more. La alemana había esperado el momento con calma, quizá porque sabía que enfrente había una jugadora tan inexperta como ella en este tipo de rondas, y acertó. Al final acabó ganando el segundo asalto con doble break de diferencia, lo que nos regalaba un tercer acto que seguramente nadie hubiera firmado. La veterana de 34 años estaba plantando batalla a la única top10 superviviente del cuadro, un esfuerzo que merecía la pena pasara lo que pasara a continuación.

¿Y qué pasó? Que Jabeur le vio las orejas al lobo y entendió que en partidos así no había margen para el despiste: si ves la opción de pasar por encima de tu rival, olvídate de disfrutar o saborear el escenario, hay que completar el crucigrama cuanto antes. Una vez que Ons comprendió esta premisa, los cables de su cabeza conectaron de nuevo para darle un 3-0 de salida en el último set, suficiente colchón para navegar con tranquilidad hasta la orilla. Allí le esperaba el premio, ser la primera jugadora africana de la historia en pisar una final de Grand Slam. Todavía invicta en esta gira de hierba, la Nº2 mundial puede estar orgullosa de haber roto su techo una vez más. Solo Halep o Rybakina pueden impedirle entrar de lleno en la historia.