Las primeras veces no siempre son las más especiales. En ocasiones los sentimientos son más fuertes cuando cargas una mochila llena de éxitos, caídas y mucha experiencia. Es el caso de Yanina Wickmayer. La ex número 12 del mundo vuelve a pisar territorio de Grand Slam en Wimbledon, algo que no hacía desde que fuera madre.
La belga volvió de su baja de maternidad hace poco más de cuatro meses. Durante este tiempo ha demostrado que el tenis es lo que le hace realmente feliz y que estaba dispuesta a luchar cada batalla para volver a lo más alto. Así lo ha demostrado en Roehampton, donde ha hecho una excelente actuación para conseguir un lugar en el cuadro principal del tercer Grand Slam del año. La número 603 en el mundo, no perdió ni un set en las tres rondas de clasificación, incluyendo una victoria por 6-1, 6-4 ante la coreana Su Jeong Jang.
Una vuelta ilusionante
Ha asegurado que es “un momento muy especial para ella”. Asegura que estar ahí de nuevo, después de convertirse en madre, “significa un mundo”. A pesar de ser la 13ª vez que pis la hierba de All England Club, Wickmayer ha asegurado que la siente como la primera. Y es que cuando te ves tan lejos de tu mejor y, tras meses de lucha, lo consigues, el premio sabe aún más dulce. Se trata de su primer Grand Slam desde el US Open de 2020 y viene dispuesta a mejorar su marca. Una huella que no va más allá de la cuarta ronda en Wimbledon, pero esto podría cambiar.
Lo que tiene claro es que “esto será diferente, seguro”, explica la belga. “Ya no soy la primera, pero me encanta ser madre”. Aunque si algo ha querido recalcar es que ha echado mucho de menos el tenis y “realmente quería volver a la pista y estar en forma”. Una actitud que dice mucho de su amor por este deporte y de que, sea cual sea el resultado en Wimbledon, presenciaremos un bonito regreso.
Algunas ventajas a aprovechar
La belga juega con ciertos puntos positivos a su favor. Viene ya de jugar varios partidos en hierba e hizo semifinales del ITF de Netanya hace un mes, por lo que ha vuelto a experimentar lo que es jugar múltiples partidos en fila. Puede parecer osado comparar un torneo pequeño con la hierba imperial de Wimbledon, pero llegar con ritmo a un Grand Slam es clave a la hora de enfrentar a rivales de gran envergadura que están muy acostumbradas a batirse en duelo a diario.
El lunes tendrá lugar el esperado reestreno de la belga, ante Zhu Li. Una rival que podría ser perfecta para que Wickmayer pase a la segunda ronda. La china, aunque está en el Top 100 mundial, ha jugado muy pocos partidos últimamente y puede sentirse incómoda ante un poco de agresividad. Será un aspecto clave que Yanina debe tener en cuenta a la hora de plantear el partido. Tiene que aprovechar el ritmo en el que se encuentra inmersa para poder tener alguna oportunidad.
Habrá que seguir muy de cerca el encuentro porque, pase lo que pase, veremos a una Yanina Wickmayer que se presentará ante su rival con la ilusión de las segundas veces. Esa que es un poco mejor que la de la primera, porque ya sabes a lo que te enfrentas. Una experimentada Wickmayer que ya sabe qué es llegar hasta las rondas finales de un Grand Slam. Recordemos que la jugadora alcanzó las semifinales del US Open nada menos que en 2009. ¿Le impondrá más la hierba de Londres?

