Pablo Carreño se impone ante Diego Schwartzman por 6-3 y 6-4 en 1 hora y 39 minutos para reservarse una plaza en la gran final del Conde de Godó. La lluvia propició que el tenista asturiano tuviera un nuevo comienzo. Aunque el argentino no dejó de luchar en ningún momento, Pablo acabó desesperándole.
Comienzo complicado
No fue el inicio soñado para el español, pero pronto pudo recortar las distancias con un Schwartzman que comenzaba el encuentro liderando 2-0, hasta que llegó la lluvia y la semifinal tuvo que aplazarse. Al día siguiente, el español volvió con una gran energía. Con un juego en blanco, Carreño ponía el 4-3 en el marcador, sintiéndose más cómodo en pista que el argentino, que falló alguna volea en la que demostraba que no estaba del todo metido en el partido.
Le salía todo al español, que consiguió romperle el saque a su rival y sumar el primer set. Pablo sacó a relucir su versión más acertada para en 46 minutos ponerse a un paso de hacerse con un hueco en la final, además, después de un inicio bajo la lluvia nada favorable.
Carreño, el más sólido
Diego pudo empezar el segundo set de la misma forma que el primero, liderando 2-0, pero Carreño hizo uso de la solidez con la que saltó a pista en el día de hoy. De nuevo, el español salvaba hasta tres ocasiones de break para mantener la igualdad en el luminoso.
Con grandes aproximaciones a la red por parte de Pablo, el español volvía a tomar la ventaja en el segundo set, con 4-3 arriba en el marcador. Aunque los nervios le podían haber hecho sufrir, Carreño cerraba el partido desplegando un gran nivel de tenis y un buen desplazamiento en pista.
Ya espera rival en la final que se disputará en unas horas, esperando al ganador entre Alex De Miñaur y Carlos Alcaraz. Se trata de la primera final en el Conde de Godó que disputará el jugador asturiano.

