Los sucesos relevantes en la vida deportiva de Carlos Alcaraz se concatenan de manera inexorable como consecuencias de un trabajo ímprobo a nivel físico, un talento difícilmente comparable a la de sus coetáneos y una mentalidad privilegiada. El murciano ha debutado con éxito en la Copa Davis 2022 y mira ya con ambición a los próximos retos, como son los dos primeros Masters 1000 del año. Antes de viajar a California para la disputa del ATP Masters 1000 Indian Wells 2022, el joven español de 18 años charló con Marca en una interesante entrevista en la que desvela aspectos desconocidos de su personalidad, muestra unas ganas enormes de seguir evolucionando y aborda la opción de conseguir objetivos ambiciosos a corto plazo.
Carlos desvela que el ajedrez le ayuda mucho en el tenis
Uno de los aspectos que más sorprende en Carlos es la gestión emocional sosegada y madura que hace en la pista, y también fuera de ella. Bien conocida por todos es su facilidad para descansar y echarse siestas antes de partidos importantes, pero lo que muchos no sabían es que complementa sus entrenamientos con la práctica del ajedrez, una disciplina que le ayuda a estar rápido mentalmente y a diseñar una estrategia, aspectos extrapolables al tenis. "Tienes que estar concentrado todo el rato, si te despistas un momento se puede resolver la partida y en eso se parece mucho al tenis", comenta un joven que cuenta con un entorno privilegiado, tanto a nivel de entrenadores como de familia.
Y es que la familia Alcaraz respira tenis por los cuatro costados. Carlos es el segundo de cuatro hermanos y todos ellos juegan a tenis a gran nivel, siguiendo la pasión de su padre, Carlos, una figura muy reconocida y admirada en el tenis murciano por su labor como entrenador de cantera y que dirige la escuela de tenis del Club de Campo. Álvaro, de 21 años, estuvo acompañando a Carlitos en su periplo en Río de Janeiro y desempeñó labores de sparring, lo cual da una idea de su gran nivel. "Me encantaría que viniese a más torneos, dio la talla, como se pudo ver en Brasil, pero él tiene cosas que hacer en Murcia, aunque sabe que puede venir conmigo en cuanto quiera", aseveró el hermano de Sergio (11 años) y Jaime (9), que asombran con su nivel de juego en los torneos de su edad y suscitan ya atención por su gran potencial.
El español no se ve candidato a ganar un Grand Slam en 2022, pero tampoco lo descarta
Respecto a sus objetivos, Alcaraz declaró a inicios de año que quería terminar en el top-15, siendo ahora mismo el 19 del mundo. "Si consigo meterme pronto buscaremos nuevos objetivos para final de la temporada, sueño con el top-10", comunica el murciano, repleto de ambición por hacerlo bien en Grand Slams, aunque aún no se ve candidato al título. "Estoy en el camino correcto, pero sigo sin verme candidato a ello, aunque en el tenis todo puede pasar". Uno de los secretos de su gran progresión es la manera en que Juan Carlos Ferrero ejerce de mentor, algo que se ve en una frase de Carlos. "Cada vez que consigo algún éxito me dice que aún no he empatado con nadie y que tenga los pies en el suelo".
Cuestionado por su drástico cambio físico, Alcaraz se muestra muy natural al reconocer que a veces se mira al espejo y le sorprende verse tan fuerte, desvelando que es algo que han buscado hacer con todo su equipo porque consideran que el fisico es vital para aguantar partidos al máximo nivel de exigencia. Además, asegura que no ha cambiado mucho su dieta, sino que complementa la comida con suplementación y es más consciente de la importancia de cuidarse.
Alcaraz cree que terminará jugando mejor en pista dura que en tierra batida
Uno de los aspectos más conocidos de Carlos Alcaraz es su admiración por Rafael Nadal, palpable cuando desvela cómo vio la final del Open de Australia 2022. "No me despegaba del televisor, quería ver todos los puntos. Estaba con mi hermano y me levantaba en los descansos para hacer la comida, pero volvía rápidamente", comenta antes de mostrar sus ganas de medirse al balear y también a Novak Djokovic. "Ahora soy más maduro y creo que sería diferente el partido respecto a lo que ocurrió en Madrid, porque gestiono mejor las emociones. Quizá luego me llevara una paliza, pero estoy más maduro", comenta un joven que se ve siendo mejor en pista dura que en tierra batida. "Mi juego se adapta a todas las superficies, pero creo que terminaré estando más cómodo en dura porque se juegan más torneos que en arcilla".

