Durante las últimas décadas hemos crecido viendo una versión absolutamente dominadora de las hermanas Williams. Tanto Venus como Serena revolucionaron el mundo del tenis y acumularon todo tipo de éxitos, ganándolo prácticamente todo y convirtiéndose en las puntas de lanza del tenis estadounidense durante varias temporadas. Hoy, es febrero de 2022 y la película es diametralmente distinta: las campeonas olímpicas afrontan lo que resta de temporada con una posición muy comprometida en el ranking WTA, lugares que les obligarán a tener invitaciones si quieren disputar torneos. Mientras Serena, que no juega desde Wimbledon 2021, es la #247 del mundo, Venus ha caído aún más y ocupa el puesto #467, siendo su último partido también en una fecha muy lejana (Chicago, agosto 2021). ¿Está el final cerca para ellas?

