El tenis argentino tiene futuro

Hay una camada nueva de chicos menores de 23 años que vienen pisando fuerte. Báez y Juanma Cerúndolo son los grandes portadores de esta bandera. Acá, caso por caso.

Cerúndolo y Báez son dos de las máximas promesas del tenis argentino. Foto: ATP Tour
Cerúndolo y Báez son dos de las máximas promesas del tenis argentino. Foto: ATP Tour

En los pasillos de los clubes se repiten la mismas frases: "si uno puede, yo también puedo" y "el triunfo de uno, le da fuerzas al otro para ir por más". Está claro que la Legión fue la mejor generación de la historia del tenis argentino. Más allá de que los dos tenistas más destacados no pertenecieron a esa época (Guillermo Vilas -en los 70/80- y Juan Martín Del Potro -contemporáneo al presente-), los Coria, Gaudio, Nalbandian, Calleri, Zabaleta, Acasuso, Chela, Mónaco y varios más marcaron una antes y un después. Lograron una conexión con la gente y los más chicos comenzaron a averiguar dónde podían empuñar una raqueta para llegar a ser como sus ídolos. Hoy, esos jóvenes que crecieron mirando los partidos por televisión y hasta los compactos por Youtube en algunos casos, sueñan con dejar un legado y esta temporada demostraron que el tenis argentino tiene un futuro promisorio con un grupo de menores de 23/24 años que tuvieron grandes actuaciones en el circuito Challenger y que en 2022 buscarán dejar su huella en los torneos ATP. En Punto de Break vamos a repasar los principales proyectos albicelestes y cómo les fue en 2021.

- Juan Manuel Cerúndolo (20 años; 90º)

Campeón del ATP 250 de Córdoba desde la fase previa, fue uno de los argentinos más destacados del año. Su rendimiento en tierra batida fue enorme y demostró toda su inteligencia para jugar. Con algunos aspectos claros a mejorar (saque y físico), Juanma va camino a dar varios golpes en el circuito ATP.

- Sebastián Báez (20; 99º)

Uno de los mayores (por no decir el mayor) proyecto argentino. Rindió en polvo de ladrillo, pero también dejó en claro que puede jugar y muy bien en cemento (cayó 7-6 en el tercero en la qualy del US Open y llegó a semifinales del Next Gen Finals). Tuvo un ascenso de más de 200 puestos en el ranking y eso que en el medio tuvo Covid-19. Asimismo, ganó seis Challengers.

- Francisco Cerúndolo (23; 127º)

Era el año en el que debía dar un salto de calidad, pero no logró terminar de adaptarse. Si bien comenzó muy fuerte con la final en Buenos Aires, tuvo una temporada de mayor a menor. Sumó un Challenger a su vitrina, pero se quedó con sabor a que podía explotar un poco más. La derecha le corre una barbaridad, aunque -al igual que su hermano- debe sumar un puntito más con el saque. El ranking congelado lo perjudicó y no pudo llegar al top100 y a los torneos ATP.

- Tomás Etcheverry (22; 130º)

Uno de los más regulares. La mayoría de las semanas se metió en semifinales de Challengers y hasta llegó a tres finales (dos títulos y una perdida). En Córdoba estuvo a un paso de vencer a Ramos y meterse entre los ocho mejores. Entrena con Charly Berlocq y tiene un gran repertorio de golpes.

- Camilo Ugo Carabelli (22; 210º)

Sparring del equipo argentino de la Davis, se consagró en el Challenger de Varsovia para confirmar algunas buenas semanas. Este año logró consolidar todo el juego que se le observaba desde chico, aunque aún tiene bastante por dar.

- Thiago Tirante (20, 238º)

Llegó a estar 204º luego del título en el Challenger de Ambato. A pesar de haber arrancado el año fuera del top380, el platense fue subiendo semana tras semana y hasta hubo un par de semanas en las que se perdió unos torneos por ser contacto estrecho de un positivo de coronavirus. De los mejores sacadores de esta generación. Realmente, tiene un misil en la derecha.

- Santiago Rodríguez Taverna (22; 325º)

Estuvo un tiempo largo alejado del circuito por falta de dinero para poder competir y este año decidió instalarse en los Futures de Monastir y, a fuerza de trabajo, logró sumar triunfos. De hecho, compitió casi todas las semanas del año y actualmente se encuentra en Córdoba jugando otros M15 y M25. En el cierre de la Gira Dove Men Legión Sudamericana, llegó a cuartos de final en Campinas (casi elimina a Báez), donde superó a Jaume Munar en su primer triunfo ante un top100.

- Facundo Díaz Acosta (20; 336º)

El doble medallista olímpico juvenil tuvo un año con altibajos. De progreso más lento que otros de su generación, intercambió victorias con derrotas. Su pico de rendimiento lo tuvo en el M25 de Eupen, donde finalizó la semana con el trofeo de ganador.

Más allá de estos casos, hay que destacar el rendimiento de Juan Pablo Ficovich (24; 232º; campeón en el CH de San Pablo), Genaro Olivieri (23; 346º); Facundo Juárez (24; 396º), Francisco Comesaña (21; 475º), Bautista Torres (19; 507º), Alejo Lingua (20, 531º), Román Burruchaga (19, 562º), Mariano Navone (20, 571º). Este último grupo seguramente comience a meterse en el mundo Challenger a mediados/finales de la próxima temporada.

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