Djokovic: "El sistema dentro de la ATP y la estructura actual no funciona"

El serbio criticó con dureza el plan futuro propuesto por Gaudenzi y advocó por un cambio total de un sistema que "solo beneficia a gente en posición de monopolio".

Novak Djokovic no solo quiere ser el número uno del mundo en lo más alto de una clasificación basada en los puntos o en los números. Su objetivo es dar ejemplo, también con aquellos que se encuentran en escalones de la pirámide no tan amables como el que él ocupa. Desde hace ya varios meses, o al menos así lo muestra públicamente, su lucha por cambiar el actual sistema de gobernancia dentro del circuito ha sido una de sus mayores causas de preocupación. Le llevó a fundar, junto a Vasek Pospisil, la PTPA, una organización que no para de sumar adeptos dentro del vestuario pero que aún se encuentra en pleno desarrollo, con una clara meta en mente: llegar a ser un factor decisivo en las decisiones que se toman entre bastidores.

Llegado el final de la temporada, Nole no podía quedarse callado. Ahora que dejamos atrás algunos de los meses más duros para el deporte de la raqueta, la pandemia ha vuelvo a evidenciar que el sistema tenístico no trata a todos por igual, que quizás la estructura de nuestro deporte necesita ser reevaluada, explorada en profundidad con el objetivo de mejorar la vida de muchísimos jugadores. Si ustedes no comparten este punto de vista, no se preocupen: es Novak quien intentará convencerles. O, al menos, en esa línea apuntaba en sus últimas declaraciones, dentro de una entrevista con un medio serbio, en la que reflexionó a viva voz sobre los problemas de la estructura tenística y del porqué no resulta sostenible a corto y medio plazo. En sus afirmaciones se incluyen también críticas al Plan de cara a 2030 que pretende firmar Andrea Gaudenzi, presidente de la ATP. Lean por ustedes mismos.

"Estoy feliz de que un nombre tan importante en el circuito (habla de Bob Green, uno de los fundadores de la ATP allá por la década de los 80, que escribió recientemente su opinión sobre la PTPA) diga que, en aquel momento, el reparto de los beneficios era de 50/50 entre torneos y jugadores. Hoy día, el reparto es mucho menor: los jugadores solo se llevan el 25/30%, y en Grand Slams, únicamente el 11/12%. No sé si ha cambiado algo en los dos últimos años. Sí, ha cambiado en lo que a subir el prize money se refiere, pero curiosamente la prensa escribe sobre cómo los jugadores se llevan una mayor cantidad de prize money, pero no de cómo los Grand Slams u otros torneos han incrementado su factuación. En proporción, esto último es mucho mayor de lo que los jugadores han recibido por prize money.

Este es un tema muy delicado en nuestro deporte, pero nunca he dudado en hablar de ello porque lo considero realmente importante. Sé que soy una molestia para muchos torneos y para mucha gente dentro del negocio del tenis: ellos quieren que solo una determinada información vea la luz, ya que no quieren que los jugadores se enteren de cómo funcionan las cosas. Ésta es una de las mayores razones por las que la PTPA ha sido fundada y el por qué debe existir, ya que si no fuera por esto, nadie representaría al 100% los derechos de los jugadores.

Ese organismo simplemente no existe. No importa lo mucho que aprecie a la ATP, pero el sistema dentro de la ATP, la estructura actual... no funciona. Se ha demostrado una y otra vez. Estuve en el Consejo de Jugadores y sé lo que se intentó, pero no funcionó. Para que los jugadores noten la diferencia en sus vidas y den un verdadero pase adelante, las decisiones deben pasar por una organización que esté destinada y sea únicamente responsable de representar a los jugadores; si eso no ocurre, entramos en un círculo vicioso, y por desgracia somos los jugadores quienes tenemos el entrenamiento y la dedicación hacia el tenis como total prioridad. Se toman muchas decisiones sin pensar en el interés de los jugadores y son ellos quienes acaban sufriendo.

Espero que aquellos que no forman parte de la PTPA también se den cuenta de esto, ya que hay muchos jugadores de la élite que no forman parte de la PTPA. Lo lamento verdaderamente, aunque, repito, lo entiendo, cada uno espera a su propio momento. Todo el mundo necesita tiempo para pensarlo, pero cuanto más tiempo pasa, menos tiempo tenemos para cambiar las cosas. Ahora se aceptan nuevas reglas y normas... ahora tenemos un plan a 30 años, con una licencia extendida a los Masters 1000. ¡Es indignante! No creo que se vayan dando licencias a 30 años en ningún deporte, es increíble. Y, por ejemplo, de todas esas licencias que ahora han recibido con un plazo de 30 años, todas ellas van a ser el doble de valiosas, puesto que los torneos tendrán una mayor duración. Te doy un ejemplo: venden la licencia por varios millones de euros, como la que se lleva Madrid, y los jugadores no reciben absolutamente nada; prácticamente, los jugadores, como parte de la organización de la ATP, les hemos dado la oportunidad de tener un torneo más grande, de aspirar a esa licencia de 30 años, pero cuando la ATP la vende, solamente son ellos quienes se quedan con los beneficios.

Este es únicamente un ejemplo, pero hay muchos más puntos en este acuerdo que son totalmente inadmisbles para los jugadores. Hay muchas más cosas; solo si la mayoría de los jugadores, especialmente los jugadores más 'top', se unen, podremos hacer algo en concreto. Ahora mismo no vamos a ningún lado, y eso solo beneficia a la gente que tiene ahora mismo una posición de monopolio".

MENTALIDAD REFORZADA

Si estas fueron las palabras del serbio hace unos días, criticando en especial los planes futuros de la ATP y la pequeñísima parte del pastel que le queda a los jugadores dentro de ese acuerdo, el serbio habló tras su partido de ayer con los medios de su país y reforzó su discurso, centrándose en esta ocasión en la desigualdad monetaria tan enorme que existe en el tenis (algo que ejemplificamos el otro día con el caso de Tallon Griekspoor).

"Vivimos en una sociedad conformista, en la que preferimos ser parte del rebaño antes que salirnos de él. En lugar de pensar: "esto no es justo, voy a luchar por el prójimo, que no tiene tanta suerte como yo", elegimos la opción más sencilla. Sé que soy una molestia para muchos, que estoy intentando romper el sistema de monopolio que lleva instaurado en nuestro deporte durante muchos años. Sé quién soy y lo que soy, y sé lo que está bien. Apenas 150 jugadores pueden ganarse la vida jugando al tenis dentro del circuito masculino y femenino. Díganme otros deportes en los que esto ocurre. Peleamos por estos chicas y chicas, que se esfuerzan, pero que no son escuchados. La élite quiere seguir elevándose mientras estos jugadores luchan. Por eso este pequeño hombre de Serbia trata de intervenir y de mostrarles cómo deberían hacerse las cosas".

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