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"Sakkari puede ser la mejor jugadora del mundo"

Lo dice su entrenador, Tom Hill, que destaca sus puntos más fuertes y habla de la metodología de trabajo de la nueva integrante del top-10.

Tom Hill dirige a Maria Sakkari. Fuente: Getty

Prácticamente todos los aficionados al circuito femenino conocen en profundidad el nombre de Maria Sakkari. La griega nunca ha hecho final de algún Grand Slam, un logro no tan lejano de imaginar dada la inestabilidad e imprevisibilidad de la WTA; tampoco ha logrado ningún título en los torneos de mayor solera o tradición del circuito fuera de los cuatro Majors. Sin embargo, su ética de trabajo, su fuerza de voluntad y un conglomerado de armas bastante variada la hacen una tenista inabordable, alguien que a base de trabajo, constancia y regularidad ha terminado por pulir muchos aspectos de su tenis y asaltar, finalmente, una barrera pendiente: la del top-10. No se crean, sin embargo, que quiere quedarse ahí.

Lo dicen aquellos que trabajan de forma más cercana a ella. Lo dice Tom Hill, su entrenador. En la semana en la que Sakkari ha soltado amarras, en la que ha firmado una nueva final que le ha catapultado a la mayor élite del ranking, resulta conveniente rescatar unas declaraciones a SDNA que demuestran la fé ciega que Hill guarda en ella. Tom, quien primero fue hitting partner de nombres como Maria Sharapova o Madison Keys y que inició su carrera como entrenador de la mano de Danielle Collins, es uno de los guías más noveles del circuito WTA, pero ello no es ápice para que la griega no confíe en su liderazgo de cara a una escalada gradual. Sus inicios con la tenista helena fueron peculiares: no fue la primera opción, pero tras la marcha de Thomas Johansson del equipo e intentos infructuosos con Mark Petchey y Andrei Pavel, Maria se entregó al 100% a la guía de Hill.

"Nos fuimos a Miami juntos y ella estaba buscando a alguien de nuevo. Sin embargo, no es fácil estar cambiando constantemente de entrenador, especialmente a nivel mental. Sufrió tantos cambios que ya no sabía cómo jugar; algunos entrenadores decían que debía jugar más adelante, otros que debía retrasar su posición. Perdió muchísimo durante esta época, y le dije en Miami que yo podía encargarme de ese trabajo. "Sé que puedo hacerlo, dame una oportunidad". Me la dio, confió en mí y le dije que podía hacer que su juego mejorase. En Miami jugó ante Kvitova en segunda ronda, pero su juego aún no estaba ahí. En Charleston empezó a estar mejor, llegó a cuartos de final. Después de Estanbul hablé con ella y traté de hacer ver que debía cambiar su forma de pensar. Sentí que no estaba bien, que se preocupaba de cosas por las que no debía preocuparse. En la universidad, aprendí un método para crear buenos hábitos, el "método del 13". Consiste en que, si haces algo durante 13 veces seguidas, a la 14ª vez que lo hagas te saldrá de forma natural. Lo hicimos en 13 partidos, 13 partidos en los que el objetivo era no enfadarse con sus fallos, entender que podía estar jugando bien y, aún así, perder puntos. Perdía la concentración durante ciertos periodos de tiempo sin ningún motivo, así que insistí en que luchase cada punto".

La mejora en el tenis de Sakkari desde la llegada al equipo de Hill, antes de 2019, se ha traducido en grandes resultados y una capacidad de lucha que ahora desgasta a la rival en mayor medida de lo que sufre Maria en pista. Trabajar con ella, según el propio Tom, es una auténtica delicia y un proceso en el que disfruta enormemente. "Tiene una opinión en la que cree firmemente. Eso me gusta, no me gustan los jugadores que solo dicen lo que mandan sus entrenadores, que solo siguen las reglas. Me gusta conversar, preguntar por su opinión en cada tema. Debatimos y le explico por qué quiero algo, ella escucha y eso es muy bueno. Es fácil entrenarla, trabaja muy duro. Es una chica muy simpática y me siento afortunado por trabajar con alguien como ella; he visto otras relaciones entre entrenador y jugadora y no son como esta".

El límite no lo marca nadie

Es ahora donde las palabras de Hill cobran más sentido que nunca, a la hora de hablar sobre sus expectativas y dónde ve él que Maria Sakkari puede tener su límite. ¿El top-10? ¿El top-5? Para Tom no hay que ponerse ningún tipo de barrera: el potencial de la griega puede eclipsar a todas. "Odio las proyecciones. Le puedo decir a cualquier jugadora que puede ser número #10 o número #1: el tema es trabajar para desbloquear esa barrera, para conseguirla. Sé que Maria puede convertirse en la mejor jugadora del mundo. Lo sé. ¿Quién es la número #1 del mundo? ¿Barty? Maria ya le ha ganado. ¿Osaka? Maria ya le ha ganado. ¿Kvitova? Maria ya le ha ganado. No hay nadie a quien no pueda ganar, así que, ¿por qué no ser la mejor? Debe convertirse en alguien un poco más arrogante, debe pensar que ella es la mejor. Se puede conseguir, créeme. Es lo que siempre le digo a Maria: ten confianza en ti misma, ya que puede pasar en cualquier momento". A buen seguro que, cada vez, ese objetivo está más cerca. Veremos si, quizás, una posible presencia en las WTA Finals puedan ser un interesante punto de partida.