Zverev reivindica la esencia de la Davis: “Esto es historia, no dinero”
El alemán defendió a su país ante Croacia una semana después de conquistar el US Open. Un movimiento que nos recordó por qué está competición siempre merece un esfuerzo extra.
Después de dos semanas de máxima concentración en Nueva York y un final de película donde levantó su segundo Grand Slam, muchas voces aconsejaron a Alexander Zverev no jugar la Copa Davis. Pero el alemán ya había dado su palabra, era tarde para cambiar sus planes.
El ejemplo que ha dado el alemán este fin de semana es de los que se recuerdan. Precisamente él, alguien que ha sido tan crítico en el pasado con el cambio de formato, que tantas veces ha faltado en las convocatorias, ahora es el primero de la lista cuando toca defender a su país. ¿Por qué? Porque la Copa Davis está cambiando, está volviendo poco a poco a lo que siempre fue, por eso el de Hamburgo estuvo estos días en Halle para ejercer de líder ante Croacia con sus dos victorias individuales. Un desenlace ideal para sacar el billete para la fase final de noviembre.
“La Copa Davis es historia, no dinero”
Pero Zverev no quiso quedarse únicamente con el resultado. El fin de semana le sirvió también para reivindicar aquello que, en su opinión, hace especial a esta competición. Y lo hizo después de comprobarlo de primera mano en Halle, ante miles de aficionados alemanes.
“Lo que jugaremos en Bolonia dentro de unos meses no tiene nada que ver con la Copa Davis”, aseguró. Para Zverev, el verdadero espíritu del torneo está en las eliminatorias de casa y fuera, en viajar, competir ante el público rival y sentir que un equipo representa a todo un país. “Esta atmósfera era la verdadero Copa Davis”, insistió el alemán, que aprovechó su intervención para lanzar un mensaje a los responsables de la competición. “No todo torneo tiene que girar alrededor del dinero. La Copa Davis es historia y no dinero”, subrayó.
Su discurso llegó después de un fin de semana en el que Alemania volvió a comprobar el valor de jugar como local. La eliminatoria reunió a una gran cantidad de público en Halle y terminó con Zverev desplegando la bandera alemana sobre la pista mientras celebraba la clasificación. La fotografía soñada, con todo el pueblo germano alentando al gran ídolo local.
Ahora Alemania viajará a Bolonia, donde disputará las Finales entre el 24 y el 29 de noviembre. Será la tercera clasificación consecutiva del país para esta fase, una nueva oportunidad de buscar un título que Alemania no conquista desde 1993. Zverev todavía no ha confirmado su presencia, pero su compromiso de este fin de semana deja claro que el Davis Cup sigue significando algo especial para él.