"Volver a intentarlo". Así podría llamarse el quinto o sexto capítulo de una serie biográfica de la vida de Andy Murray. Luego de una operación en la cadera que parecía que iba a terminar con su carrera (de hecho, él llegó a anunciar entre lágrimas su retiro), el escocés se dio una nueva oportunidad y sigue luchando en el circuito or hacer lo que más le gusta: jugar al tenis. En ese sentido, viajó esta semana a Roma no para competir, sino para ganar ritmo de entrenamiento con jugadores de primer nivel. Tanto es así que compartió entrenamientos con Diego Schwartzman y con Novak Djokovic. "Quiero jugar contra jugadores del más alto nivel posible porque creo que eso me ayudará a mejorar mi juego más rápido. Cuando practicas contra ellos se aprecian con mayor facilidad las cosas en las que necesitas mejorar", comentó en una entrevista con SkySports.
Murray pudo disputar apenas tres torneos en lo que va de 2021: el Challenger de Biella (cayó en la final contra Illya Marchenko), el ATP 250 de Montpellier (se despidió en primera ronda) y el ATP 500 de Rotterdam, donde pudo sumar un trabajado triunfo frente a Robin Haase. Más allá de eso, el doble campeón olímpico no juega hace dos meses y no pudo presentarse en Miami por unas molestias físicas, que nuevamente pusieron palos sobre su camino. "Cuando volví de Miami pasé por un proceso de estudiaron que no mostraron nada grave, pero, a pesar de eso, todavía tenía dolor", aseguró. Y agregó: "Tuve que trabajar bastante en el gimnasio para mejorar un poco los movimientos. Estuve focalizado en eso durante unas semanas, aunque lo positivo fue que pude practicar mucho desde que regresé a los entrenamientos".
"Los últimos cinco o seis días fueron de mejoras constantes. Estuve jugando y no sentí dolor al día siguiente cuando me desperté a la mañana siguiente", explicó.
JUGAR ROLAND GARROS, UN OBJETIVO A CORTO PLAZO
El calendario de Andy Murray plantea -en su ideal- disputar al menos un torneo previo al Abierto de Francia, ya sea Ginebra o Lyon. Incluso, intentaría viajar a Italia para formar parte del ATP 250 de Parma. Lógicamente, la puesta a punto será fundamental para aguantar jornadas largas en partidos al mejor de cinco sets en la capital francesa. No obstante, su ranking (123°) es un problema dado que no ingresó directamente al certamen y necesita de una invitación para poder participar. "Si no me dan un wild card estará bien, están en su derecho de dárselo a quien quieran. Simplemente se me complicaría un poco la planificación por lo que deberíamos saber qué vamos a hacer la próxima semana", detalló. En efecto, el británico podría llegar a jugar la primera clasificación en un cuadro de Grand Slam de su historia.

