Volvamos a agosto de 2020. El tenis estaba ávido de regresar a la actividad. Luego de varios meses paralizados por la pandemia del coronavirus, las distintas organizaciones que rigen el deporte sumado a los y las tenistas estaban deseosas de empuñar nuevamente una raqueta y jugar tras un largo período sin actividad. Y si bien los reflectores estaban puestos en la presencia de Novak Djokovic en el US Open o en la ausencia de Rafael Nadal y de Roger Federer, quienes decidieron no viajar al gigante norteamericano, había un jugador que estaba haciendo de las suyas en el circuito Challenger: Aslan Karatsev. El ruso de 27 años estaba ubicado en el puesto 253° del ranking y nadie podía suponer la explosión que tuvo en el tiempo venidero. De hecho, sumó en el último tramo del año pasado dos títulos Challengers (Ostrava y Praga II) y una final en Praga I (cayó en un apretado resultado contra Stan Wawrinka).
Poco a poco, todos empezábamos a escuchar su nombre. Se acercaba al top100, sus partidos contaban con más espectadores en los streamings oficiales y despertaba interés en el público amante del tenis. De todos modos, nadie imaginó lo que iba venir: semifinales en el Abierto de Australia (en su primer cuadro principal de Grand Slam), título en Dubai y cuatro triunfos ante top10, incluido uno ante Djokovic. Tanto es así que saltó a la sexta ubicación en la Carrera a Turín.
¿POR QUÉ RECIÉN AHORA TUVO UNA ESTA ECLOSIÓN?
La vida de Karatsev no fue nada sencilla y en el video lo explicamos al detalle: mudanzas variopintas, cambios de idiomas, de culturas y de métodos de entrenamientos. A su vez, haber nacido en Vladikavkaz, cerca de la zona del Cáucaso y bastante lejos de Moscú, lo obligó a practicar un deporte del cual la mayoría de los chicos de su edad poco conocían.
En ese sentido, su carrera no encontraba un rumbo firme hacia el cual dirigirse. Incluso sufrió una lesión en la rodilla, que casi acaba con su trayectoria deportiva. "A partir de este momento fue muy difícil recuperar la confianza y sentir el juego", expresó en su momento. Sin embargo, todo cambió cuando conoció a Yahor Yatsyk, quien fue "el entrenador adecuado", según él mismo afirmó.
Desde entonces, mejoró poco a poco, creció en el escalafón mundial, subió 226 posiciones en menos de 12 meses y en ese lapso ya duplicó los ingresos que había obtenido en una década. Y eso que continúa sin un sponsor de indumentaria. Sin dudas, se trata de una nueva etapa para el León ruso, que ruge fuerte y no tiene miedo de enfrentar a quien se le ponga enfrente.

