Han sido días de controversia y drama dentro de Nueva York. Añadiría el término 'burbuja', pero en los últimos días este está quedando en duda. Alexander Zverev fue el primero en cuestionar las medidas de seguridad al hablar de protocolos incumplidos, de hoteles donde se permiten bodas. En concreto se hablaba de un segundo hotel que no está específicamente habilitado para los jugadores, un lugar donde los tenistas se alojan con la gente de a pie. Allí se alojan jugadores como Tim Puetz, que fue compañero de Sascha en dobles durante el torneo de Cincinnati.
El tenista alemán habló para el podcast Advantage sobre las condiciones en las que se encontraba recluido en este segundo hotel que, al parecer, no reunía los requisitos oficiales como para asegurar un verdadero hermetismo y mitigar así los riesgos de contagio del virus. Lo primero que hizo fue culpar a la USTA y su falta de comunicación con respecto a esta decisión. "Se puede atacar a la USTA, porque nunca comunicaron a los jugadores ni al staff que un 10% de nosotros estaría en un segundo hotel que no es una burbuja. El otro hotel, con el 90% de los jugadores, es completamente diferente", aseveró el alemán.
"En ese hotel hay seguridad en cada entrada y está lleno únicamente de los jugadores. Aquí, en el nuestro puedes dejar el hotel sin problemas, simplemente reservaron algunas plantas para el personal y los jugadores. Cuando entras en el hotel, te mezclas con gente que no juega el torneo, puedes coincidir con ellos en el ascensor: además, los cocineros, los conductores y el resto del personal vuelve a casa al final del día. Esto no se nos comentó en ningún momento antes del torneo: si tú no preguntas los organizadores no te informan de nada".
Una de las declaraciones más impactantes de las que hizo su buen amigo Zverev fue la de las celebraciones de bodas en este segundo hotel, el Garden Hotel (el resto de tenistas se alejan en el Marriott de Long Island). Esto fue confirmado por el propio Puetz, que explicó cómo ha vivido estos momentos. "Esto es totalmente cierto. Ha habido bodas y ha habido fiestas. Por si hay alguna duda, nosotros hemos llegado a meternos en el mismo ascensor con gente de estos eventos. Si la USTA nos hubiese comunicado mucho antes que esta no iba a ser una burbuja al 100%, estaríamos mucho menos enfadados".
Sorprende, aún así, que Tim llega a 'exonerar' a la USTA en algún punto de sus palabras, haciendo alusión a la dificultad que entraña un desafío como el de montar este torneo. "La USTA no se ha comunicado con nosotros nada bien, pero creo que han hecho un gran trabajo. Es imposible hacer una burbuja al 100% por una cuestión de presupuesto, de reservar varios grandes hoteles. Este campeonato es probablemente más seguro que muchos otros con los que nos vamos a topar en este 2020".
Puetz además habló de otro elemento que ha molestado a muchos tenistas: el hecho de que la USTA colocaba un chip localizador en la acreditación de los jugadores. "Muchos jugadores están enfadados porque no se les informó que se les ha colocado un rastreador GPS. Simplemente nos decían que llevásemos la acreditación todo el rato, pero tampoco nos avisaron de que podía ser un problema comer juntos en un restaurante".
En definitiva, esto no es más que un nuevo testimonio de cómo la USTA ha llegado a ocultar información, en especial a la hora de comunicar que existía un segundo hotel donde algunos jugadores también se están quedando. Esperemos y confiemos que el torneo pueda finalizar sin ningún positivo más y estas noticias queden en un segundo plano.

