Pocos retos hay en el mundo del tenis tan complejos como ganar a Rafael Nadal en Roland Garros. Solo dos personas, Robin Soderling y Novak Djokovic, lo han conseguido y una de ellas estuvo años buscándolo, maquinando la manera de hacerlo junto a su equipo técnico y fue tanto el alivio cuando lo alcanzó, que acabó pasándole factura. Es lo que se desprende de las palabras de Marian Vajda recogidas en sportskeeda, donde rememora el planteamiento del balcánico para poder imponerse a Rafa en su torneo fetiche y se lamenta de que no pudiera poner la guinda con un título en Roland Garros 2015, perdiendo en la final con Wawrinka.
"Para Novak fue durísimo perder la final ante Stan. Lo recuerdo como uno de los momentos más amargos de su carrera, estaba terriblemente frustrado porque venía de ganar a Nadal en cuartos de final y eso era el gran objetivo perseguido durante mucho tiempo", desveló el entrenador de un hombre que batió récords en aquella temporada y que después de ese tropiezo, encadenaría cuatro títulos de Grand Slam consecutivos para redimirse. "Una oportunidad como aquella era inmejorable, pensaba que no volvería a tener una igual, por suerte al año siguiente pudo ganar el torneo".
Cuestionado por la predisposición natural de Djokovic a jugar en tierra batida y su afán por derrotar a Nadal, el técnico del serbio desveló interesantes detalles. "La superficie favorita de Novak siempre fue la tierra batida y de hecho su primer torneo ATP ganado fue en esta superficie (Amersfoort 2006). Fue adaptando su tenis a las pistas duras a la hierba, aunque con el tiempo puso todo su empeño en ganar a Rafa en tierra batida. Su máximo objetivo era poder derrotarle en París y yo, como entrenador, tuve que buscar adaptaciones en su juego para poder hacer daño a Rafa, el jugador más poderoso que jamás hemos visto en arcilla", declaró.
"A Novak le resultaba difícil acelerar la bola e imponer su ritmo ante Nadal, cuyos golpes liftados le quitaban espacio. Después de estudiarlo mucho, decidimos que la única manera de hacer frente a aquello era siendo mucho más agresivos con el revés, meterse en pista y asumir riesgos; había que intentar acortar un poco los puntos", aseguró el eslovaco, que achaca la derrota en la final ante Stan Wawrinka a un exceso de relajación y alegría tras vencer a Nadal en cuartos. "El alivio y la alegría fueron tales que perdió un poco la concentración, daba por hecho que ganaría el torneo después de aquello, pero Stan se mereció el triunfo, jugó muy bien". Interesantes reflexiones de un Marian Vajda que ha sido, es y será pieza clave en el devenir tenístico de Novak Djokovic.

