El momento álgido que vive el tenis ruso masculino ha coincidido con una de las crisis más pronunciadas entre las mujeres. Atrás quedaron los tiempos de dominio absoluto por parte de las jugadoras de este país, que en los comienzos del siglo XX llegaron a copar el top-10 hasta con cinco tenistas y en 2007 había cuatro entre las seis mejores y siete en el top-15. Actualmente, hay once rusas entre las 100 mejores del mundo, pero la mejor clasificada es Daria Kasatkina, que ha caído hasta el puesto 42. Eso ha provocado que el US Open 2019 sea el primer Grand Slam que no tiene cabezas de serie rusas desde Wimbledon 2001.
2019 US Open marks the first time no Russian woman is seeded in a Grand Slam singles draw since slams introduced 32 seeds at 2001 Wimbledon.

