Felix Auger Aliassime levanta las manos en señal de festejo después de superar un encuentro más que sufrido. Sin embargo, no realiza movimientos eufóricos, sino todo lo contrario: trata de contener la alegría pues enfrente suyo se encuentra su amigo Vasek Pospisil a quien lo derrotó por 6-2 6-7(3) 7-6(3) en la primera ronda del Masters 1000 de Montreal.
Justamente en Montreal nació el joven de 18 años, situación que le sacó provecho para agarrarse del apoyo de ellos en los momentos más complicados. “No me sentí presionado por jugar en casa. De hecho, creo que usé al público a mi favor y eso fue positivo”, comentó en conferencia de prensa.
Auger Aliassime manejó a gusto y placer los hilos del partido durante la primera manga. No obstante, el duelo se igualó completamente en los siguientes sets. Tanto es así que ninguno de los dos contó con situaciones de quiebre. A pesar de eso, el actual 21 del ranking mundial sacó 5-5 0/30 en el tercero, cuando apareció la templanza y el mejor nivel para levantar la dificultad. “Siento que encontré esa energía extra en aquel momento. Los buenos tenistas juegan bien los puntos importantes y serví bien en situaciones complicadas”, sintetizó. Y agregó: “Soy consciente que pasé por algunas dificultades, aunque fui capaz de revertirlas”.
Su próximo rival será otro coterráneo: Milos Raonic quien lo venció en el único enfrentamiento entre ambos (Indian Wells 2018). Acerca de su futuro partido analizó: “Tengo la confianza de poder ganarle a esta clase de jugadores Ya no me pongo nervioso cuando entro a los grandes estadios. Ahora creo que en mi juego mucho más que antes”.

