Stefanos Tsitsipas es uno de los jugadores de la temporada: se ubica en el Top-5 de los más ganadores (con 35 triunfos) y acumula 15 derrotas, con una efectividad del 70 por ciento. Además, suma dos títulos y en dos superficies distintos (hard indoor en Marsella y polvo de ladrillo en Estoril). En el ATP 500 de Washington, donde parte como el primer preclasificado, buscará ganar sumar un nuevo trofeo a su palmarés.
“Estoy contento de regresar a Washington. Es un lindo torneo y espero poder tener un gran resultado”, dijo Tsitsipas en rueda de prensa, que intentará mejorar las semifinales alcanzadas el año pasado, instancia en la que había cedido ante el alemán y futuro campeón, Alexander Zverev.
Si bien Tsitsipas suma en siete meses de competencia 50 partidos en singles, opta por participar en el dobles en ciertos torneos importantes como Masters 1000 y ATP 500. “Jugar un poco de dobles me ayuda a conocer más rápido las condiciones de la cancha”, afirmó. Es por eso que en la capital estadounidense participará -en lo que supondrá una verdadera atracción para el certamen- con Nick Kyrgios, quien había comentado hace un tiempo su deseo por compartir equipo con el griego.
Tanto Tsitsipas como el australiano tienen una personalidad particular. Uno se mueve como un profesional, que se presiona en cada punto por ser el mejor, mientras que el otro (Kyrgios) se lo toma mucho más relajado. "En cuanto al carácter somos diferentes. Pero creo que ambos compartimos muchas cosas en común”, explicó el actual 6 del mundo. Y agregó: “A los dos nos gusta ser agresivos y estar a cargo del punto. A Kyrgios le gusta ir a la red. No es su punto más fuerte, pero se siente cómodo haciéndolo. Las devoluciones son bastante buenas, los dos somos bastantes y tenemos buenos saques”.
Su debut no será nada sencillo, pues se enfrentarán a Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, la dupla N°1 del mundo.

