Por primera vez en su carrera, Marcel Granollers (Barcelona, 1986) llegaba a un Grand Slam como defensor del título. Y parece que ni a él ni a su compañero, Horacio Zeballos, les ha podido la presión porque comenzaron su revalida de Roland Garros sin complicaciones ante Miomir Kecmanovic y Marcos Giron.
Después de su plácido debut, Marcel Granollers, se sentó a hablar con Punto de Break para analizar un año en el que todavía no ha caido ningún título, así como de la posible fecha de su retirada. Además, dio su opinión sobre la polémica del prize money de Roland Garros, y dejó un claro testimonio sobre la situación actual del dobles.
Es la primera vez que llegas como defensor de un título de Grand Slam ¿Ha notado esa presión extra de ser los campeones del año pasado?
No, porque al final es una suerte venir y tener que defender el título. Ojalá me pasara en cada torneo, porque quiere decir que el año anterior lo has ganado. Realmente buscábamos defender este título al año siguiente, así que es un privilegio poder venir aquí como campeones del año pasado.
Está haciendo bastante calor estos días en París ¿Pero en el dobles se sufre menos que en el individual?
Sí, los que juegan individual sufren muchísimo con el calor que está haciendo. Es una modalidad en la que el físico cobra mucha importancia. Yo lo puedo decir porque cuando jugaba individual, con estas condiciones, se hacía muy duro.
En dobles los puntos son mucho más rápidos, no tienes tantos intercambios y, al final, individual son cinco sets y dobles tres. En dobles es un poco más llevadero. En individual sí que hay que estar en una condición física muy buena y saber que vas a sufrir.
En este 2026 todavía no habéis conseguido un título, aunque habéis llegado a finales y semifinales. ¿Es algo que os preocupa o lo importante es que estáis jugando bien?
No nos preocupa para nada. Estamos jugando bien. Es muy difícil conseguir títulos, sobre todo en los torneos que jugamos: Masters 1000 y Grand Slam. Estamos teniendo una regularidad muy buena y creo que eso es lo más importante.
Hay que seguir con el nivel que tenemos. Si se ganan títulos, mejor; y si no se ganan, estamos compitiendo al máximo nivel contra las mejores parejas y los mejores jugadores. No es tan fácil. El año pasado ganamos varios torneos y tampoco es normal ganar tantos títulos en un año. Hay que tener los pies en el suelo y valorar lo que estamos haciendo.
El hecho de veros tan competitivos, sobre todo en tu caso con 40 años, ¿hace que alargues más tu decisión de dejarlo?
Voy muy a corto plazo. En mi caso no va a depender de ganar más o menos. Obviamente, si no ganas nada, la decisión te la ponen en bandeja. Pero espero que no sea una decisión basada en “si gano, sigo” o “si no gano, no continúo”. Será una decisión personal, independiente de ganar o perder.

Tu compañero Zeballos dijo hace unos meses que gracias a ti es el mejor jugador. ¿En qué has mejorado tú con él desde que empezasteis, tanto tenísticamente como mentalmente?
En dobles no se puede entender un logro o un éxito sin tu otra mitad, sin tu compañero. Es un trabajo en equipo. Creo que los dos nos hacemos mejores el uno al otro. En mi caso es lo mismo. Horacio es una persona muy dedicada en el día a día. Aunque tenemos una edad, buen ranking y buenos resultados, los dos mantenemos la mente abierta para seguir evolucionando. Esa es una de las claves. A veces, cuando consigues buenos resultados, puedes caer en el conformismo en el día a día y dejar de querer mejorar cosas. Ahí está la clave: seguir puliendo detalles cada día, porque todos los jugadores pueden seguir mejorando.
Hoy habéis jugado contra una pareja que normalmente juega individuales. ¿Qué hace peligrosos a los jugadores de individual en dobles?
Tienen esa soltura. No es su prioridad y pueden jugar con una libertad que quizá los doblistas no tenemos. Tienen esa espontaneidad, juegan un poco más por instinto.Los jugadores de individual tienen todos los golpes muy buenos, están acostumbrados a largos peloteos, especialmente en tierra. Aquí tienes un poco más de tiempo y puedes jugar más desde el fondo. Ellos están acostumbrados a puntos largos. El doblista tiene que intentar llevar el partido al terreno del dobles. Ahí está esa batalla de estilos.
El tema principal de este Roland Garros están siendo las críticas de muchos jugadores al prize money. No conocemos tanto la opinión de los doblistas, cuyo premio es bastante inferior. ¿Cuál es vuestra opinión?
No he hablado con compañeros de dobles. He escuchado un poco a los jugadores individuales. Sí creo que hay que luchar por mejores condiciones para los jugadores. Tampoco me puedo meter mucho porque, al final, el dobles no vende. Nadie viene específicamente a verme a mí a un partido de dobles. Vienen a ver el espectáculo global, pero mayoritariamente vienen a ver partidos individuales.
Yo tampoco puedo reclamar mucho porque el dobles no vende entradas. Aquí en Roland Garros vienen a ver los partidos individuales. A mí me ponen en la pista que sea y estoy encantado de jugar ahí, porque para mí jugar Roland Garros es un sueño. Pero pelearía al máximo para que los jugadores individuales, que son quienes realmente dan el espectáculo, puedan ganar lo máximo posible. Hay que encontrar ese equilibrio entre torneo y jugadores, porque los jugadores tienen que estar contentos: realmente dan un espectáculo increíble.
Claro, porque ellos hacen hincapié sobre todo en los jugadores de base, los del puesto 250, que no pueden vivir de esto. Pero en dobles quizá lo tienen aún más complicado.
Sí, se trata de que la mayor cantidad posible de jugadores pueda ganarse la vida. Para quienes no tienen un ranking tan alto es más difícil, y el sacrificio es enorme. Es muy complicado estar el 150, el 80 o el 200 del mundo. Hay muchísima gente que juega bien.
Creo que hay que revisar esos porcentajes para que el jugador de individual pueda ganar más, y el de dobles también. Pero yo personalmente tampoco me puedo quejar mucho. Hablo por mí: yo no vendo ni una entrada aquí en Roland Garros, así que no me puedo quejar.
En septiembre hay una eliminatoria de Copa Davis contra Chile después del US Open. ¿Has hablado con David Ferrer?
No he podido hablar de este tema. No lo sé aún. Quedan tres meses y pueden pasar muchas cosas. Todavía no tengo eso en la cabeza.

