Hay que hablar de Alexander Zverev. A pesar de caer en la final de Wimbledon ante Jannik Sinner, el alemán ha sido el principal protagonista de estos dos últimos meses. Primero, desquitándose y ganando su primer Grand Slam en Roland Garros y, después, jugando su mejor tenis en hierba para alcanzar la última ronda del Grand Slam londinense y poner en apuros al número uno del mundo. De hecho, ya es el número dos del ranking ATP, en detrimento de Carlos Alcaraz. Y la pregunta que surge es ¿tiene opciones al título en el US Open?
A día de hoy, viendo su desempeño en Roland Garros y Wimbledon, las condiciones en las que se encuentra Novak Djokovic, la incertidumbre que rodea a Alcaraz y el hecho de casi asegurarse evitar a Sinner hasta una hipotética final en Nueva York, invitan a ello. Su éxito en Roland Garros le liberó de todos los fantasmas y miedos que tenía en su interior y en Londres se vió una clara mejoría tenística y mental.
"I've always been number three in a way."
— Tennis Channel (@TennisChannel) July 12, 2026
Zverev talks about his goal to continue challenging Sinner & Alcaraz at the highest level. 💪#Wimbledon pic.twitter.com/rMckL2f7HE
La nueva versión de Alexander Zverev invita al optimismo para el US Open 2026
En cuanto al tenis, su derecha, sobre todo en los momentos importantes, fluye más que nunca. Ya no está tan a la defensiva y va con todo cuando tiene que cerrar un punto clave. Se vio en el primer tie break de la final ante Sinner, donde acompañado de un excelente servicio, cogió la iniciativa en la mayoría de los intercambios y dominó con su drive.
Mientras que mentalmente, también se le ve diferente. Se podría decir más ligero, sin pensar tantos las cosas, ni quejarse por absolutamente todo. Si bien tiró la raqueta cuando sufrió el primer break del partido en el tercer set, durante el resto del encuentro se le vio muy sereno y con las ideas muy claras.
Y ahora viene una gira norteamericana de pista dura que nunca se le ha dado mal del todo. Ya sabe lo que es ganar en el Masters 1000 de Canadá en 2017 y también el Masters 1000 de Cincinnati en 2021, además de llevar tres semifinales consecutivas en el torneo de Ohio. Por no hablar de su desempeño en el US Open; posiblemente en la Arthu Ashe sufrió su derrota más dolorosa como tenista, cuando sirvió para llevarse el título en la final de 2020 ante Dominic Thiem, y que acabaría llevándose el austriaco.

Posiblemente allí comenzó el bucle negativo y sus inseguridades en partidos importantes y en los Grand Slams. Pero tras su sacudida este verano, podría redimirse de aquella final y ¿por qué no? dar el zarpazo a su segundo Grand Slam. Quitando la comentada final, sus otros mejores resultados han sido unas semifinales en 2021 y dos cuartos de final en 2023 y 2024.
Sin embargo, también existe la vertiente de aquellos que opinan que lo de Zverev en este último Roland Garros y Wimbledon ha sido un amor veraniego. La vuelta de Alcaraz, aunque llena de incógnitas, puede cerrar esa ventana que abrió con la lesión del español, mientras que a pesar de subir el nivel ante Sinner, sigue sin poder vencerle y ya van 10 partidos consecutivos. Y, por último, Novak Djokovic sigue ahí. Ya demostró en Londres que su hambre sigue intacta y que nunca hay que darlo por muerto.
Otro factor a tener en cuenta será el físico. De momento, el cuerpo del germano está aguantando dos giras muy intensas en las que ha llegado hasta el final y en esta segunda parte de la temporada empiezan a mostrarse los primeros signos de fatiga. En definitiva, no habrá mejor prueba para ver si Alexander Zverev ha llegado para quedarse o simplemente ha aprovechado la ocasión que este US Open 2026.

