Roger Federer tuvo uno de esos partidos extraños que a punto estuvo de ceder. El suizo jugó un gran tiebreak en el primer set y se puso 3-1 en el segundo pero después perdió la segunda manga y llegó a tener breakpoint en contra con 2-3, que podría haber sido sumamente determinante en una potencial derrota. Después de un debut también rígido, con problemas en su derecha, el helvético enfrentó al siempre peligroso Tsonga para acceder a los cuartos de final, donde se medirá a Roberto Bautista Agut.
“Fue una victoria y un partido especial", acertó a decir Roger entre los acreditados en sala de prensa. "Especialmente porque fue contra Jo-Wilfried. Siempre me cuesta jugar en contra suya y fue un partido muy justo, que se definió sobre el final. Por eso disfrute mucho del partido”. De igual forma, el de Basilea no escondió que le afectó lo ocurrido en la segunda manga.
“Estaba ofuscado porque no pude manejar la diferencia en el marcador después del 7-6 3-1. Pero él subió el nivel y el tercero fue cerrado. Jugué un gran juego para quebrar y pude quedarme con la victoria”.
El número 3 del mundo tendrá mañana que chocar con un tenista que siempre se le ha dado realmente bien pues nunca ha caído contra él en los ocho enfrentamientos previos, uno sobre hierba, en Wimbledon 2015 (62 62 63). Federer explcó que deberá ajustar su juego y que llega con muchos minutos en pista, una situación que describe como positiva y favorable.
“Deberé ajustar mi juego contra Bautista. La mayor cantidad de horas que pasé en la cancha creo que me vendrán mejor. Salvar break points, yendo a la red… son situaciones que me dan buen feeling de cara a mañana. Será diferente a la tierra batida. En arcilla tienes mas tiempo, aquí contra Bautista tendré que ajustar mas los movimientos”.

