La NCAA sigue ganando terreno en el tenis profesional. Apenas unos días después de conocerse otro movimiento de gran impacto, se ha confirmado que Matej Dodig, actual número 208 del mundo y una de las grandes promesas del tenis croata, competirá a partir de este mes de agosto con la Universidad de Texas. La noticia resulta especialmente llamativa porque el joven de 20 años se encontraba plenamente inmerso en el circuito ATP: la pasada semana disputó la fase previa de Wimbledon, donde alcanzó la segunda ronda, y hace solo unos meses llegó a ocupar el puesto 199 del ranking mundial.
Dodig no es una promesa cualquiera. En 2025 conquistó el ATP Challenger de Trieste tras superar la fase previa y suma un total de nueve títulos profesionales entre individuales y dobles. Además, esta temporada ha disputado las fases previas de los tres primeros Grand Slams del año, un perfil muy poco habitual entre quienes deciden dar el salto al tenis universitario estadounidense.
¿Comienza a ser la NCAA una amenaza a la ATP o puede ser su mejor aliado?
Su incorporación convierte a la Universidad de Texas en uno de los grandes polos de atracción del talento mundial. El programa dirigido por Bruce Berque también contará con otros jóvenes de enorme proyección como Tomasz Berkieta y Gabriel Debru, reforzando una estrategia cada vez más ambiciosa.
Otro bombazo de la NCAA: se acaba de confirmar que el croata Matej Dodig, 208 del mundo (!!!), jugará para la Universidad de Texas.
— Ariel Fernández (@AFD7L) July 1, 2026
La semana pasada estaba disputando la qualy de Wimbledon (perdió en 2R) y en su palmarés ya cuenta con un Challenger.
Se une al equipo en agosto. https://t.co/nNSXj9FZCw pic.twitter.com/LiiYd4nSII
La decisión de Dodig confirma una tendencia que no deja de crecer. La posibilidad de percibir importantes ingresos gracias a las normas NIL, unida a instalaciones de primer nivel, una estructura profesional de entrenamiento, formación académica y la oportunidad de madurar lejos de la presión constante del circuito, está cambiando la forma en la que muchos jóvenes planifican su carrera.
Hasta hace poco, la universidad era una alternativa para quienes no conseguían abrirse camino en el profesionalismo. Hoy empieza a convertirse en una elección estratégica incluso para jugadores ya consolidados en el Top 250. Todo apunta a que este fenómeno no ha hecho más que empezar y podría cambiar por completo la estructura del tenis mundial.

