El pasado 17 de febrero cumplió 20 años y como muchas de las cosas que está viviendo en los últimos tiempos, Alex de Miñaur tuvo que lidiar por primera vez con una nueva situación que la vida le había puesto por delante como es tratar una lesión relativamente importante y que le impedía jugar a su mejor nivel. Un problema en la ingle le frenó en seco y hacía justo tres meses que no lograba una victoria desde aquella en Acapulco, el pasado 27 de febrero. Cuatro torneos, cuatro partidos desde entonces y Alex no pudo saborear las mieles de la victoria.
"Sentía que necesitaba esta victoria por mí, personal y mentalmente", comenta aliviado el australiano. "Al fin pude acabar con esta sequía que estaba teniendo. No ha sido fácil. Hice todo lo que tuve que hacer en las últimas semanas pero las cosas no fueron tal y como yo deseaba pero es bueno volver a ver los resultados de vuelta pero sobre todo, estar al 100%, eso es lo más importante de todo", continúa diciendo Alex.
Lleva relativamente poco en el circuito pero desde el primer momento, De Miñaur ha ido demostrando la clase de jugador que es y ha ido pisando finales en varios torneos y consiguiendo el título el pasado mes de enero en Sídney. Para él, todo esto de la lesión era algo nuevo. "Fue la primera vez que lidiaba con una lesión así. Me dijeron lo que me podía esperar pero para saberlo debes vivirlo en primera persona. Fue mucho más duro de lo que la gente me dijo porque tú esperas cierto nivel de juego por tu parte pero no lo alcanzas, bien porque tu cuerpo no te deja o porque te falta confianza. Todo eso se acumula", confiesa el australiano.
¿Cómo aprende uno a salir de un momento así? "Me he mantenido positivo y he ido viendo que poco a poco mi nivel ha ido mejorando y mi cuerpo se iba sintiendo mejor. Ya no pienso para nada en la lesión y eso es lo más importante. Y también el hecho de que haya llegado aquí, en la superficie donde no he tenido mis mejores resultados. Estoy muy orgulloso de mí mismo y contento de mi primera ronda y mi primera victoria en mi carrera aquí en París", admite.
Cuando le pregunto qué ha aprendido durante este proceso nuevo para él, Alex se toma un par de segundos para pensar antes de responder, buscando la frase que mejor defina lo que siente. "Que necesitas cuidar muy bien de tu cuerpo", contesta con una sonrisa. "No te das cuenta de lo importante que es tu cuerpo hasta que tienes un contratiempo. Cuando intentas recuperarte de una lesión, te pones el objetivo de en qué torneo vas a regresar y tú, iluso, piensas que vas a regresar al mismo nivel al que estabas antes de la lesión y las cosas no funcionan así. He tenido que aprender a las malas. Con el paso de las semanas, jugando y jugando, he ido aprendiendo eso", reflexiona.
"El área que tenía lesionada era la que más sufría en una superficie como la tierra. Deslizarse y cambiar dirección tras deslizar era muy doloroso para mí. Eso, unido a que la tierra no es la superficie donde mejores resultados he obtenido, me hizo pensar que no tenía mucha suerte. Al mismo tiempo, sabía que en esta época del año no defendía muchos puntos así que miraba el lado positivo", asegura con buen humor De Miñaur, que ahora enfrentará en segunda ronda de París ante otro jugador que por culpa de una lesión hacía mucho que no ganaba un partido. En su caso, Pablo Carreño necesitó cuatro meses para volver a recordar a qué sabe una victoria. "Él es muy duro en tierra y será una batalla. Ahora siento que me he quitado un gran peso de mis hombros con esta victoria y ahora puedo ir más relajado y salir a disfrutar", sentencia el australiano.

