La polémica está servida, Un año más, la lluvia se entromete en el correcto desarrollo de un torneo de máxima categoría que sigue sin plantearse una remodelación en sus instalaciones que permita disputar partidos en alguna pista a pesar de las precipitaciones. Los pronósticos no son nada halagüeños, pero los organizadores han querido hacer una reestructuración para optimizar la disputa de encuentros si la lluvia da una tregua. Este es el nuevo orden de juego de una jornada pasada por agua.


