Federer pone en marcha ante Fritz un rodillo demoledor

El suizo Roger Federer brinda un partido absolutamente soberbio para citarse con Stefanos Tsitsipas en octavos de final del Open de Australia.

Alejandro Arroyo | 18 Jan 2019 | 04.39
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.

Streaming ATP Geneva en directo
🎾 Mariano Navone vs Learner Tien
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Una de las mejores versiones de Roger Federer compareció en la tercera ronda de este Open de Australia para mandar un par de mensajes. Uno a sí mismo, pues activó su plan más agresivo y probó cómo sigue siendo un auténtico genio jugando a toda pastilla, y otro a sus rivales para próximas rondas, pues si bien los números eran muy buenos, ante Taylor Fritz (6-2 7-5 6-2) conjugó efectividad con velocidad, dejando tramos concretos de un nivel abrumador, especialmente con su drive, encendido y brillante a lo largo de las tres mangas.

El primer parcial habló por sí solo. Clausurado en 20 minutos de reloj, Federer se inventa un remolino que se lleva todo por delante, y carga su raqueta de imágenes positivas durante los ocho juegos que dura la manga. En ella, Roger actualiza lo ofrecido en los dos compromisos anteriores y construye un ritmo de juego, intencionado y efectivo, marca de la casa: 72% de primeros, 5/5 en la red, 2/2 en breakpoints, siete winners y dos errores no forzados, denotando una activación de piernas completamente diferente, pletórico en la defensa lateral y con una dinámica de movimientos velocísima cuando golpea su derecha, absolutamente impecable, por timing, sonido y velocidad, durante todo el encuentro.

Con nervio en la mirada y el toque realmente inspirado, el de Basilea abre camino con una disposición diferente, poniendo a defender en todo momento a un Fritz que sólo marca diferencias cuando encuentra el primer saque. Sin él, la variedad de recursos entre una mitad del campo y la otra resultan demasiado para el estadounidense, con Paul Annacone, exentrenador de Roger, ubicado en su box. Aunque la segunda manga arranca y progresa igualada, la concentración, la flexión y la velocidad de su mano derecha hacen de Federer el único dueño de la tarde sobre la Rod Laver Arena.

En el décimo juego del segundo set, Federer no solo rompe el partido sino que demuestra cómo ha sido capaz de aguantar y mantener el ritmo imprimido en el comienzo coincidiendo con una mayor agresividad del joven norteamericano. Sin embargo, aunque las piernas, el drive y el saque funcionan como un láser, el revés deja algunas lagunas que deberá ajustar. El uso del slice, por continuo, y el golpe de su liftado, con el cuerpo tieso y el brazo recto, hacen pensar que no está encontrando sensaciones, sin poder pegarlo delante o montándose sobre la pelota, apenas pudiendo cruzar la red con golpes de transición.

Para equilibrar, una agresividad con el drive, innato e instintivo con boteprontos únicos, fue ejecutado con una puntualidad aún más certera y dañina para la reacción innegable y elogiable de Taylor, que ya comenzó el tercer parcial con demasiada desventaja. Aunque en el intercambio de reveses Taylor no salía perdiendo, la habilidad de Federer para atraerle con un cortado paralelo sobre su derecha y cubrir después a la carrera con su tremenda velocidad en el día de hoy, hacían recuperar a Roger la iniciativa con su zona de golpeo predominante, generando, como en el breakpoint del tercer juego del tercer parcial, golpes ganadores inasumibles si no es mezclando fluidez física con inspiración en el toque.

La cita ya no se movería más, con Roger manejando a la perfección el marcador y coronando un partido que despierta la ilusión de sus seguidores para próximas citas, más aún coincidiendo con una de gran enjundia, como la que le medirá en octavos de final ante Tsitsipas, a quien ya venció en Perth, hace un par de semanas.