Hay ciertas historias de jugadores o jugadoras, ciertas experiencias vitales que nos enseñan que la precocidad no lo es todo. Que a veces cocinar algo a fuego lento puede ser la mejor vía para el éxito a largo plazo. Que hay personas que necesitan encontrarse muchas trabas en el camino antes de tocar la gloria. La croata Donna Vekic y su evolución tenística es una de esas historias. La tenista de 22 años parece estar encontrando ahora el punto dulce a su juego tras largo tiempo de zozobra y decepciones que hizo a muchos desistir de su fe en esta jugadora que tanto prometiera en sus primeros raquetazos en el circuito WTA.
Y es que durante cierto tiempo Donna Vekic daba más que hablar por ser pareja sentimental de Stan Wawrinka que por sus logros en una pista de tenis. Claro que las expectativas en torno a ella eran muy altas tras alcanzar con solo 16 añitos su primera final del circuito WTA en Bakú, Azerbaiyán. Los resultados y la salud no acompañaron como se esperaba en los años siguientes y la nacida en Zagreb parecida destinada a ser una tenista estrellada en vez de estrella. Poco a poco, sin demasiados sobresaltos pero con firmeza y decisión, Vekic ha ido ganando enteros y madurando su tenis hasta convertirse a principios de 2019, en una más que seria jugadora. No es descabellado pensar que pueda aspirar a todo en el curso que recién acaba de dar su pistoletazo de salida.
Con un tenis muy agresivo y directo, la croata ya pegó un buen estirón en 2018 alcanzando la segunda semana de Wimbledon. Dos títulos WTA la amparan hasta la fecha, increíblemente no tres tras fallar en la final de Washington el pasado año ante Kuznetsova en un partido que tenía casi hecho. En este 2019 ya está en semifinales de un WTA Premier como Brisbane tras tumbar a Kiki Bertens y arrollar a la finalista del año anterior Aliaksandra Sasnovich por 6-2 y 6-0. Vekic quiere más, siente que va por el camino adecuado y que este es el impulso definitivo en su lenta pero ascendente evolución en el circuito.
"Creo que he hecho uno de los partidos más perfectos de toda mi carrera", ha expresado la de Zagreb en rueda de prensa. "Considero que ahora estoy más calmada en la pista, y es que sé que si hago bien el trabajo fuera de la pista, aunque no se vea en la primera semana de competición los resultados vendrán en un mes, en dos o en seis", ha recalcado. "Si hago las cosas bien y si trabajo duro, no puedo pensar que no jugaré bien", ha comentado la balcánica de nacimiento.

Vekic ha dejado interesantes reflexiones en rueda de prensa en relación a esa lenta evolución que ha experimentado en su carrera desde que se diera a conocer allá por 2012. Y es que previamente ella había recalcado el hecho de que tenía la sensación de llevar muchísimo tiempo en el circuito a pesar de que tan solo tiene 22 años y todavía tiene casi todo por ganar y vivir. "Ahora ves a todas esas chicas jóvenes, no quiero dar nombres pero ahí están ganando y generando enormes expectativas. Y yo pienso que nadie sabe lo que te espera en el futuro, hay muchas subidas y bajadas en la carrera de cada uno. No solo en el deporte, en la vida en general. Yo he pasado por todo eso. Ahora solo espero ser un poco más estable", ha explicado.
La croata reflexionaba para la web de la WTA sobre lo importante que había sido para ella la temporada 2018 en el aspecto mental. "En el último par de años, sentía que debía obtener mejores resultados, pero no llegaban. Esperaba demasiado de mí. Siempre que jugaba ante una de las mejores jugadoras era un partido realmente igualado, llegando a tres sets, pero lo perdía. Este año pasado pude revertir esa situación y ganar ese tipo de partidos. Fue realmente importante para mí ese hecho", subrayaba Donna.
Una de las claves de la franca mejoría de la croata ha sido rodearse de un equipo como el que tiene en la actualidad. La mano del alemán Torben Beltz (anteriormente con Angelique Kerber) se está notando y mucho. El juego de Vekic es más estable, su agresividad más controlada y precisa. "Al final de este año pasado hemos trabajado mucho más en las voleas y el juego en la red. Me váis a ver mucho más en la red en 2019", comentaba Vekic. "Ahora he madurado, sé lo que necesito para ganar, en lo que tengo que trabajar y tengo un gran equipo a mi lado. Disfruto de todo más", concluía una jugadora que tiene la firme intención de hacer bueno el dicho de "más vale tarde que nunca" en este 2019.

