Hace casi un año, Andy Murray se sometía a una operación en su cadera después de que el tratamiento conservador al que se había sometido durante meses no surtiera efecto. Ya en plena temporada 2018, el británico intentó regresar aunque las sensaciones no fueron las idóneas y por ello, intentó tener una pretemporada más larga para poder prepararse mejor. Andy ha llegado a Brisbane, donde competirá de inicio en 2019 y ha preocupado en sus declaraciones, asegurando que los dolores en su cadera todavía no han remitido aunque la parte positiva es que las molestias son menores que en la temporada pasada.
La empresa que tiene por delante Murray no es sencilla. Va a necesitar disputar partidos en unas condiciones bastante duras, en pleno verano austral y con el Open de Australia por delante, donde se juega al mejor de 5 sets. Hablando para la prensa y en declaraciones recogidas por Courier Mail, el británico ofrece detalles de su momento de forma actual. "Todavía sigo teniendo algo de dolor en mi cadera pero necesito jugar partidos y ver cómo se siente cuando juegue tres, cuatro o cinco partidos seguidos y ver qué sucede a partir de ahí. El año pasado, cuando vine aquí (Brisbane) fue difícil. Me costaba mucho. Ahora me siento un poco mejor que hace un año y me encuentro en una situación mejor respecto a cómo me sentía hace un par de meses", reconoce.
Andy se encuentra apuntado al torneo de Brisbane y al Open de Australia ya que aunque no dispone de Ranking suficiente para entrar al cuadro final, ha usado su Ranking protegido, que le garantiza poder disputar estos dos torneos pero no será cabeza de serie por lo que podría encontrarse con cualquier tenista de arriba en primera ronda. Pero más allá de llegar lejos en ambos torneos, Murray busca otra cosa de las próximas semanas: que las sensaciones en pista sean las mejores posibles. "Solo me gustaría disputar los torneos y sentir que soy capaz de poder competir y que mi cadera no me restrinja", sentencia.

