Lo comentábamos el mes pasado. El circuito ATP ha tendido a ralentizar la velocidad de las pistas en este 2018 con una tendencia a la baja de forma significativa en prácticamente todos los torneos. Desde 2016, la línea es claramente descendente y uno de los casos más significativos ha sido el de Londres, que este año presenta una caída de casi el 20% en su CPI (Court Pace Index), que la hace situarse en la categoría de pista "media-lenta".
CPI de las Finales ATP de Londres desde el año 2012:
- 2012 - 33.9
- 2013 - 32.8
- 2014 - 33.6
- 2015 - 34
- 2016 - 40.6
- 2017 - 42.1
- 2018 - 34.7
En 2016 y 2017, tras superar los 40 puntos, Londres se colocó como un tipo de pista "media-rápida", acercándose a los 45 puntos que la categorizaría como pista "rápida". En 2018, tras una caída de casi el 20%, regresa a los 34 puntos, para situarse en una velocidad "media-lenta". Todas las pistas de superficie dura, excepto Indian Wells (+0.3) y Miami (+0.1), han bajado su velocidad respecto a 2017. Alguna, bajándola 3 puntos, como es el caso de Shanghái, pero ninguna de forma tan considerable como Londres, que baja nada más y nada menos que 7,4 puntos.
Decía Roger Federer el pasado domingo que veía las pistas de Londres bastante lentas en comparación a otros años y no le faltaba razón. Aunque con el paso de los días, gracias el desgaste de la pintura, la pista se vuelve un poquito más rápida, resulta llamativo que en todos los torneos ocurra exactamente lo mismo, con una tendencia tan clara a la baja. Al reducirse la velocidad, se predomina un poco más al intercambio desde el fondo de pista y el estilo de juego agresivo tiene menos efectividad, ya que la pelota corre un poco menos.
Es curioso que, tanto la ATP como la ITF por un lado quieran acelerar el ritmo de los partidos, con un reloj en pista que marca el tiempo entre punto y punto, menor tiempo de calentamiento al inicio de los partidos o con la reciente introducción del tiebreak en el quinto set en Wimbledon, y por otro, se reduzca de forma tan clara la velocidad de las pistas, lo que provoque que haya más intercambio y, por tanto, los partidos duren más. La reducción de velocidad hace que 2018 no presente ningún torneo de Masters 1000 con categoría de pista rápida y solo uno (Shanghái), con categoría de pista de velocidad media. Veremos qué ocurre en 2019.

