El británico Jack Draper volverá a la competición la próxima semana en el torneo de Eastbourne, poniendo fin a un largo periodo de inactividad provocado por varios problemas físicos. El jugador londinense no disputa un partido oficial desde abril, cuando se vio obligado a retirarse durante su encuentro ante Tomás Martín Etcheverry en el Barcelona Open Banc Sabadell, conocido popularmente como Conde de Godó, debido a una lesión en la rodilla.
La recuperación del tenista de 24 años se ha prolongado más de lo esperado. Después de aquel contratiempo en Barcelona, Draper también tuvo que renunciar a importantes citas del calendario, entre ellas Roland Garros y el torneo de Queen’s, mientras continuaba trabajando para dejar atrás los problemas físicos que han condicionado gran parte de su temporada. A la lesión de rodilla se sumaron molestias en el hombro, lo que retrasó aún más su regreso a las pistas.
El final de los problemas para Jack Draper
Eastbourne se presenta ahora como la oportunidad ideal para recuperar sensaciones antes de Wimbledon. El torneo sobre hierba servirá además para ver por primera vez en competición la asociación entre Draper y Andy Murray, quien se incorporó recientemente a su equipo técnico para la gira sobre césped. Ambos han estado trabajando juntos en las últimas semanas en el Centro Nacional de Tenis de la LTA, con el objetivo de que el británico llegue en las mejores condiciones posibles al tercer Grand Slam de la temporada.
Jack Draper to make his return in Eastbourne 🙌
— LTA (@the_LTA) June 19, 2026
And wild cards announced for the Lexus Eastbourne Open 🎾 pic.twitter.com/FQH0pavXkm
Murray se mostró optimista respecto al estado de forma de su pupilo y aseguró que ha entrenado con regularidad durante las últimas semanas. El ex número uno del mundo destacó además el nivel mostrado por Draper en los entrenamientos y confía en que el joven británico pueda dejar atrás una etapa marcada por las lesiones.
La participación en Eastbourne supondrá, por tanto, un paso clave para Draper en su intento de recuperar ritmo competitivo y afrontar Wimbledon con garantías tras una temporada especialmente complicada.

