Roger Federer: "Esperaba algo más de mi temporada"
El suizo reconoce que él también esperaba tener un año 2018 mejor en cuanto a títulos pero asegura acabar la temporada con buenas sensaciones.
Llega una de las citas marcadas en rojo en el calendario de Roger Federer. El suizo acude a Basilea, a su casa, para jugar el torneo delante de su gente. Hace justo 20 años que jugó allí por primera vez y le cuesta creer que todavía hoy siga volviendo al torneo como profesional e incluso como campeón defensor. Roger se abre en una entrevista para Tages Anzeiger y habla de su temporada y sus planes de futuro en el circuito masculino.
"Es increíble lo rápido que ha pasado el tiempo. El primer año que me encontré con Agassi aquí pensé: 'Wow, Andre Agassi. ¿Puedes creerlo?'. Es una locura. Recuerdo la final que perdí ante Henman en 2005, que fue un shock para mí. Pensé que nunca podría ganar en Basilea. En la ceremonia de premios me quería meter en un agujero", comienza diciendo Federer, que no puede creer todo lo que ha logrado en este torneo. "Si me dijeran que ganaría ocho títulos después de aquello no me lo habría creído. Si me tuviera que quedar con algún momento de todos estos años me costaría elegir uno. Recuerdo mi primera vez en la qualy o cuando vencí a Hewitt en el 2000 y tiraron los cojines de los asientos a la pista. Recuerdo esa alegría en el pasillo. O también mi primer título o las victorias ante Djokovic, Delpo o Nadal".
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Roger revela que este pasado verano ha sido especialmente duro por la cantidad de viajes que ha tenido que hacer y reconoce que se han equivocado en ciertas cosas que intentarán evitar en 2019. "He pasado de Londres a Suiza, luego Cincinnati, Nueva York, Chicago, Dubái, Tokio y Shanghái. Mirka no ha parado de viajar con los niños desde finales de julio. Que volaran directamente desde Chicago a Dubái fue un error. Fue un viaje demasiado largo y el año que viene no haremos eso. Aun así, me alegro que estuvieran conmigo en Tokio y Shanghái. A los niños les gustó mucho aquello. Vimos el monte Fuji, visitamos el templo y la ciudad. Fue impresionante", comenta.
Le preguntan si los JJOO de Tokio en 2020 es un objetivo para él después de su contrato con la marca japonesa Uniqlo. "No, no estaba presente eso en el contrato. Yo, a día de hoy, siento que los JJOO quedan muy lejos. Tendré 39 años. Por supuesto que me gustaría jugar pero no tengo ni idea de si seguiré compitiendo. La sensación es que si todo está bien, iría, pero no puedo responder eso ahora de aquí a dos años", explica.
¿Cómo será su calendario para 2019? "Haremos ajustes. El año que viene no tendremos que viajar a Chicago para la Laver Cup. Fue una semana muy agotadora para Mirka y para mí, con tantas personas con las que tuvimos que hablar. Aunque los niños lo pasaron bien, el año que viene el torneo será en Ginebra y será más fácil", declara el suizo, que vuelve a decir que la decisión de jugar la gira de tierra la tomará en pretemporada. "Después de Londres decidiré si juego la tierra batida. Esa será una decisión que afecte a toda la planificación porque tendría que ajustar mi cuerpo a lo que la tierra demanda ya que los rallies son diferentes y ahí se desliza mucho. La decisión será si la juego o no, y si la juego, dónde voy. Si tuviera que rechazar jugar otra vez no tendría problema en hacerlo. Me gusta pensar las cosas y decir: 'Tomé la decisión correcta'. Por eso me tomo mi tiempo".
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Roger también habló sobre su temporada 2018 que comenzó por todo lo alto con el título en Australia y la consecución del N1 en Rotterdam pero que a partir de ahí bajó bastante, sobre todo después de Indian Wells. "Yo también esperaba algo más. El problema en el US Open fue el calor. Nunca había tenido grandes problemas con eso y aún es difícil de explicarme qué pasó aquella noche, pero sucedió", comenta Federer, que también habló de una lesión en la mano derecha que lleva arrastrando desde junio y de la que no había hablado hasta ahora. "Me molestaba para tirar mi derecha, algo que me pasó en la final de Halle y en Wimbledon pero ya estoy mejor, aunque en los 10 primeros minutos de los partidos me molesta hasta que se va pasando".
Por último, Federer cuenta cómo vivió el torneo de Shanghái, donde muchos esperaban que volviera a realizar una actuación como la del año pasado, donde ganó el título siendo muy superior a los demás. "Sé que la gente quedó un poco apenada pero yo no me encontré tan mal. Jugué muy buenos minutos ante Medvedev, Bautista y sobre todo contra Nishikori. La sensación que me quedó fue que volví a encontrar el ritmo. Tal vez ante Coric me sentía un poco cansado de la semana pero me sorprendió lo bien que sacó y cómo restó", confiesa un Roger que llega a la fase final del año con buenas energías. "Es importante terminar bien la temporada. Estoy de buen humor para todo lo que viene", sentenció.