Rafa Nadal no acudió a Cincinnati pero, como número 1 y tras los buenos resultados en Wimbledon y Canadá, el español es, sin lugar a dudas, uno de los grandes favoritos, puede que el máximo, a alzarse con el trofeo del US Open que arranca en unos días. El mallorquín ya entrena en las pistas del último grande de la temporada con el fin de poner a punto su juego, su físico y sus desplazamientos, una circunstancia que ha resaltado su técnico, Francis Roig, en declaraciones para el periódico 'El Español'.
“A Rafa le ha sentado bien descansar tras ganar en Canadá", destaca Roig para explicar la ausencia en el Western and Southern Open. "Todos estuvimos y vimos que era oportuno no competir, pero Rafa nunca tiene claro no jugar un torneo importante. Costó convencerle porque siempre quiere jugar. Al final, es un Masters 1000 y no jugarlo es difícil, pero está convencido de que le ha ido bien, que ha hecho buen trabajo y que le ha servido para afrontar lo que viene a partir de ahora”.

El entrenador de Nadal también quiso destacar lo justo que el jugador balear llegó a Canadá a nivel de tono físico, una situación que incluso pudo comprometer su presencia en Toronto. Solventado dicha circunstancia con una victoria en el torneo, con triunfos ante Tsitsipas o Cilic, Nadal decidió parar y preparar el US Open con algo más de descanso, una decisión que puede tener un significado crucial no solo en el último major del año sino en las giras asiática y europea indoor.
“Los que estamos a su lado sabemos sus necesidades. Rafa necesitaba mejorar los desplazamientos, estaba muy justo, con pocos días de entrenamiento. Incluso no estaba claro que pudiera jugar en Toronto. Hemos podido trabajar muy bien durante cinco días, a todos los niveles, físicamente y en cancha. Ahora tenemos margen por delante en Nueva York para llegar de la mejor manera. El objetivo es que vea que tiene el control de su juego cuando comience el torneo, algo que le faltó en Canadá, pero sin duda es uno de los grandes favoritos para volver a levantar el US Open”.

