No hubo color. O mejor dicho, sí lo hubo, el que puso Sloane Stephens en uno de sus mejores partidos de la temporada. La estadounidense pasó por encima de Elina Svitolina en las semifinales de Montreal (6-3, 6-3) y avanzó así a su tercera final del año. La número 3 del mundo sigue brillando con luz propia y espera vengarse mañana ante Simona Halep en el duelo por el título después de caer anta la rumana en la final de Roland Garros.
Stephens fulmina a la campeona

