Puede parecer fácil lo que Rafael Nadal hace sobre la tierra batida pero no lo es. Hay grandes tenistas que se retiran con una o dos finales de Grand Slam y ya se dan por felices. El balear lleva 11 sólo en Roland Garros para sumar 24 en total. Unos números estratosféricos o extra-terrestres, si permiten el juego de palabras. Hoy, tras quitarse la presión del primer set, Rafa pasó por encima de un Delpo completamente entregado a la causa, viendo el nivel al que estaba jugando el español, de línea a línea y devolviendo todo desde el fondo. A este nivel, solo unos elegidos son capaces de poder provocarle cosquillas sobre la tierra batida. Dominic Thiem, el único que ha sido capaz de ganarle sobre esta superficie este año, será su rival en la final del próximo domingo.
"Superar el mal momento que tuve en el primer set, donde quizá no estuve jugando demasiado bien, me dio la posibilidad de jugar mucho mejor el segundo y tercero. Sabía que si era capaz de levantar ese mal momento, todo podía cambiar para mí", comenzó diciendo Rafa en rueda de prensa. "El próximo domingo tendré enfrente a un grandísimo jugador. Es el día para mí de darlo todo y aumentar incluso un poco más el nivel", avisa el español, que de revalidar el título en París se mantendría como número 1 y probablemente, excepto sorpresa, lo podría mantener hasta prácticamente el US Open ya que Federer defiende título en Halle y Wimbledon, imposibilitándole sumar apenas nada.
Rafa explica por qué se vio un partido tan parejo en esa primera manga ante Delpo. "Él estaba sacando muy bien y golpeaba muy fuerte los primeros golpes. Me resultaba muy difícil pararlo. También no estaba yo sacando muy bien y no era capaz de crear espacios en la pista. Él jugaba muy cómodo y por eso tuve que salvar seis pelotas de break en el primer set. Se podría decir que tuve suerte de haber salvado todas esas bolas y luego yo, convertí la que tuve para llevarme el primer set", reconoce.
[getty:969785970]
"Mi motivación aquí en París siempre es muy alta. Me he perdido muchas oportunidades en mi carrera por culpa de las lesiones y sé que los años pasan muy rápido. No tendré 10 años más para seguir jugando aquí, así que trato de disfrutar el momento en el que me encuentro ahora", continúa diciendo Nadal, que explica por qué ama tanto jugar en tierra. "Es una superficie que combina muchos factores. Está el factor físico, el estratégico, también el táctico y por supuesto, la resistencia mental. La tierra es una superficie en la que necesitas luchar. Puedes jugar agresivo o defensivo. Te permite jugar de muchas maneras y no solo hay una manera de tener éxito como en la hierba, por ejemplo, donde no puedes jugar defensivo".
Nadal afirma que hoy se tomará la tarde y la noche libre y que no pensará en la final hasta mañana. "Hoy es día de disfrutar, de relajarse. Cuando llegas a una final de Roland Garros es un momento de gran felicidad. Desde mañana por la mañana, ya antes del entrenamiento, comenzaremos a estudiar la posible táctica para el partido", declara el español, que fue preguntado por Thiem, que declaró antes que tenía un plan para enfrentar a Rafa en la final. "Es un oponente muy duro. Ha hecho un gran partido hoy y también lo hizo bien ante Sascha el otro día. Será un gran desafío. El domingo lucharé hasta el final. Voy a entrenarme mañana con esta idea en mente. Sé que necesitaré dar un poco más de lo que he dado estas dos semanas en el torneo y esa cosa extra la llevo dentro de mí pero debo encontrarla. Tendré que estar preparado", sentenció.

