Roberto Bautista accedió a los octavos de final del Masters 1000 de Montecarlo después de derrotar por 63 76 a Feliciano López en un duelo español muy igualado, donde quizá el de Castellón supo mantener un poco mejor la concentración en esos momentos en los que se requería mantener un poco más la calma.
La jornada en Montecarlo se abría con un partido entre dos compañeros y amigos como son Feli y Rober. En principio, tanto por las condiciones como por la superficie, Bautista debería verse más favorecido y desde el primer momento se le vio un puntito por encima del toledano, que no se sentía demasiado cómodo con los largos intercambios y se le veía discutir consigo mismo entre punto y punto, maldiciéndose por lo mal que le estaba funcionando hoy el revés. Bautista tuvo un poco más de paciencia para ir minando poco a poco la moral de su rival y tras un break a mediados del set, se apuntaba la primera manga.
El segundo set empieza con un Feli dispuesto a darle la vuelta al partido y empieza a tirar más con la raqueta y a mostrarse algo más acertado desde el fondo en los intercambios. En un visto y no visto, se puso 3-0 arriba y parecía que tendría el set en sus manos pero Rober no le perdió la cara al set y siguió con paciencia moviendo a su contrincante de lado a lado esperando el error. Tuvo su oportunidad al resto y la aprovechó para recuperar la desventaja que tenía en el marcador y se caminó de esta forma hacia el desempate, con los dos tenistas manteniendo casi sin problemas sus servicios.
El tiebreak fue muy tenso, con opciones para los dos. Fue Feli quien se puso primero con un minibreak de ventaja pero dos malos intercambios, con caña incluida, le hizo perder la concentración en el tramo final justo cuando parecía que podría llevar el partido a una tercera manga. Rober lo aprovechó para sellar su pase a los octavos de final del torneo, donde se verá las caras con David Goffin, que eliminó en dos apretados sets al griego Stefanos Tsitsipas.

