Era un duelo a cara o cruz entre dos de los mayores talentos que ha dado la generación de 1997 y el lugar y las condicones terminaron siendo el factor diferencial para decantar la moneda. Taylor Fritz, necesitado desde hace tiempo de alguna victoria de renombre, se impuso por 6-4 y 7-6 a un Andrey Rublev que vivió en primera persona cómo se las gastan los americanos en casa. El de Rancho Santa Fe deberá subir el nivel en la tercera ronda de Indian Wells si quiere seguir soñando ante Fernando Verdasco.
Fritz se hace grande en casa

